arenisca
Poeta fiel al portal
Lágrimas que saben a recuerdos, sonrisas que saben a requiebros, risas que sueñan en tu corazón.
Bienvenida maestría que es la vida, inexperta en el ahora, en búsqueda del ayer.
Maestra en el pasado, futuróloga en un día después, adivina de su tristeza.
Resilente de su entereza, piedras en el zapato ajeno y propio por guarecer rencores y requiebros en el mar.
Olas que suenan a deseo y versos que suenan a muerte y olvido del querer.
Querer y amar no es lo mismo y a la vez es tan complejo como el propio lenguaje del amor que cada uno tenemos.
El verdadero amor no es posesión, es dar la libertad necesaria para que nuestra risa y la suya sean las libertades, del alma.
Donde el verso suene a libertad a beso a destiempo, a caricia porque si y un espacio donde siempre puedas volver si deseas.
Amores perdidos con remitente al odio es debido a un sentimiento de pertenencia tan enajenado como la propia psicosis del alma humana
Cuando cree que quien ya no le ama debe ser odiado quien le quiso querer debe de fracasar, y quien le pidió espacio, es un perdedor no sintió que esa persona huyo por el propio espacio de ambos, algo solo nos duele cuando nos creímos los dueños.
Bienvenida maestría que es la vida, inexperta en el ahora, en búsqueda del ayer.
Maestra en el pasado, futuróloga en un día después, adivina de su tristeza.
Resilente de su entereza, piedras en el zapato ajeno y propio por guarecer rencores y requiebros en el mar.
Olas que suenan a deseo y versos que suenan a muerte y olvido del querer.
Querer y amar no es lo mismo y a la vez es tan complejo como el propio lenguaje del amor que cada uno tenemos.
El verdadero amor no es posesión, es dar la libertad necesaria para que nuestra risa y la suya sean las libertades, del alma.
Donde el verso suene a libertad a beso a destiempo, a caricia porque si y un espacio donde siempre puedas volver si deseas.
Amores perdidos con remitente al odio es debido a un sentimiento de pertenencia tan enajenado como la propia psicosis del alma humana
Cuando cree que quien ya no le ama debe ser odiado quien le quiso querer debe de fracasar, y quien le pidió espacio, es un perdedor no sintió que esa persona huyo por el propio espacio de ambos, algo solo nos duele cuando nos creímos los dueños.