Tuangel
Poeta recién llegado
Necesito decir de manera muy cursi: "Soy fan a ti" y tal vez ni creas que eres tú quien amanece mis días (aunque sabemos que yo preferiría seguir dormida). Y hasta dormida te pienso, hasta saciarme de ti, de tu rostro, de tu voz. Ya sé que me resistí a tenerte, ya sé que era reina en otros dominios, ya sé que esperaste con mucha paciencia. Ya sé. ¿Pero ves? Todo está en pasado, pretérito, anochecido.
Has roto todos mis códigos y silencios y heme aquí trazando un ensayo sobre la necesidad que tengo de que tu mundo flote a mi alrededor, una y otra vez, en cualquier dirección, alivianando mis costas, calentando mis mares, desafiando el reloj.
A estas alturas, desando un extraño trecho de gigantes, una ausencia necesaria de poemas (no de poesía) y alguna que otra luz se me aparece en las mejillas ante tu presencia que declaro infinita. ¿Qué crees? Tras 2 años y un poco mas de encontrarnos, siento tu boca mas que la mía, tu sed de despertares me envuelve, retoza con mis manos, se me clava en la sien, y entonces me enfermo de amor irremediable y humildemente, como esperas.
No es un error, no es magia, eres mi hombre amanecido, el poderoso inmortal, el emblemático y razonable amante que ya no escribe poemas solo porque es feliz y yo su esposa vivo repetida en sus deseos.
Has roto todos mis códigos y silencios y heme aquí trazando un ensayo sobre la necesidad que tengo de que tu mundo flote a mi alrededor, una y otra vez, en cualquier dirección, alivianando mis costas, calentando mis mares, desafiando el reloj.
A estas alturas, desando un extraño trecho de gigantes, una ausencia necesaria de poemas (no de poesía) y alguna que otra luz se me aparece en las mejillas ante tu presencia que declaro infinita. ¿Qué crees? Tras 2 años y un poco mas de encontrarnos, siento tu boca mas que la mía, tu sed de despertares me envuelve, retoza con mis manos, se me clava en la sien, y entonces me enfermo de amor irremediable y humildemente, como esperas.
No es un error, no es magia, eres mi hombre amanecido, el poderoso inmortal, el emblemático y razonable amante que ya no escribe poemas solo porque es feliz y yo su esposa vivo repetida en sus deseos.