James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Hablar de Dios por no hablar del Diablo .
Fábulas mágicas que como la propia magia no funciona.
muerde con el aliento
alimentando su vida
veneno del cuerpo
matar para vivir sin soñar.
Él está despierto , despertó
cuando todos dormían
como cascabel en el desierto
espera morder su ansiada victima.
Yo conozco su nombre y
noches de locura y muerte
recito versos puestos en mi boca ,
pandemónicos decorados fríos
atrapan como arañas de tela fría.
No se si la cordura se rompe
y se ven cosas sin percibirlas
lo que puedo demostrar es mi nivel de amargura ,
mi vientre abierto , mi corazón sin latidos...
mil trescientos treinta y tres servidores...
bandejas de oro sangriento...cuencas de ojos vacíos...
todos ellos de rodillas...entregando...
mil trescientas treinta y tres cabezas de perdedores...
Fábulas mágicas que como la propia magia no funciona.
muerde con el aliento
alimentando su vida
veneno del cuerpo
matar para vivir sin soñar.
Él está despierto , despertó
cuando todos dormían
como cascabel en el desierto
espera morder su ansiada victima.
Yo conozco su nombre y
noches de locura y muerte
recito versos puestos en mi boca ,
pandemónicos decorados fríos
atrapan como arañas de tela fría.
No se si la cordura se rompe
y se ven cosas sin percibirlas
lo que puedo demostrar es mi nivel de amargura ,
mi vientre abierto , mi corazón sin latidos...
mil trescientos treinta y tres servidores...
bandejas de oro sangriento...cuencas de ojos vacíos...
todos ellos de rodillas...entregando...
mil trescientas treinta y tres cabezas de perdedores...