James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Alucina dos quedamos
que damos palmadas
la esfera agarrada
de su corazón
la emoción del bravo
de abreviar gregario
como el emisario
de su voluntad
la grima llorada
de pena asentida
en cada emoción
en una canción
de voz terminada
la tara tarada
de nada que opera
de lo que le queda
al quedar callada
Como una mordaza
te muerde y destroza
te arranca y te muele
te mata y abraza
Trazados del haza, como en la terraza de su dignidad
Mis mil largos, amargos o extraños de antaño capaz
es el capataz del tiempo

Sencillo como un disco
de como le suena la cara B
que también resuena
la pena alumbrada a la luz del día
mirar la miseria y sentir la aguja
que dibuja el polvo de la voz tildada
el timbre distinto que insiste en el alma
la alarma de vida el verso lo raya
Maza y pan y el bocadillo de sesos
y como lo estrella que es huella a la vez
que secuela y siente que padece el alma
como en la trama de trampa a medida
en reconocida gira de su ego despego pegado
como lo cuenta que siente encendido
en lo conocido de saber que llamas
de arder desesperado suponer que tramas
que la voz te arde se sabe quemada
suspirar cenizas en inspirar lo gris
como en el desliz de su desventura
usufructuaba en transmutación transmisión de usura

a nueva aventura de mentira vieja
un oxímoron anfitrión del ego
Regala sus versos reversos de gala
halaga sus besos algas de los labios
De la red sirena de la pena ahogada

Contrataca boca retoca tocada
la voz regalada que atraca en las cuerdas
un grito al dolor al horror del eco
como aquel muñeco sin pilas de alma
borde de la calma haga la locura
esperar frondoso el miedo el acoso
esperar soñando esperando ser
después de uno mismo mimo de su alma
Almiar santuario de mi alma temprano
en la propia mano su mismos remedios
reme dios muy lejos que en mar se ahoga
soga sosegada dada para sus cosas
Atares delatas de ratas y bares donde dan veneno
Al canta orilla en la costa de su inmundicia
Yago yugular le degolla luego
Goyas inspirados y sus recados de carboncillo

que damos palmadas
la esfera agarrada
de su corazón
la emoción del bravo
de abreviar gregario
como el emisario
de su voluntad
la grima llorada
de pena asentida
en cada emoción
en una canción
de voz terminada
la tara tarada
de nada que opera
de lo que le queda
al quedar callada
Como una mordaza
te muerde y destroza
te arranca y te muele
te mata y abraza
Trazados del haza, como en la terraza de su dignidad
Mis mil largos, amargos o extraños de antaño capaz
es el capataz del tiempo
Sencillo como un disco
de como le suena la cara B
que también resuena
la pena alumbrada a la luz del día
mirar la miseria y sentir la aguja
que dibuja el polvo de la voz tildada
el timbre distinto que insiste en el alma
la alarma de vida el verso lo raya
Maza y pan y el bocadillo de sesos
y como lo estrella que es huella a la vez
que secuela y siente que padece el alma
como en la trama de trampa a medida
en reconocida gira de su ego despego pegado
como lo cuenta que siente encendido
en lo conocido de saber que llamas
de arder desesperado suponer que tramas
que la voz te arde se sabe quemada
suspirar cenizas en inspirar lo gris
como en el desliz de su desventura
usufructuaba en transmutación transmisión de usura
a nueva aventura de mentira vieja
un oxímoron anfitrión del ego
Regala sus versos reversos de gala
halaga sus besos algas de los labios
De la red sirena de la pena ahogada
Contrataca boca retoca tocada
la voz regalada que atraca en las cuerdas
un grito al dolor al horror del eco
como aquel muñeco sin pilas de alma
borde de la calma haga la locura
esperar frondoso el miedo el acoso
esperar soñando esperando ser
después de uno mismo mimo de su alma
Almiar santuario de mi alma temprano
en la propia mano su mismos remedios
reme dios muy lejos que en mar se ahoga
soga sosegada dada para sus cosas
Atares delatas de ratas y bares donde dan veneno
Al canta orilla en la costa de su inmundicia
Yago yugular le degolla luego
Goyas inspirados y sus recados de carboncillo