danie
solo un pensamiento...
Jerárquica noche
de encumbrados sueños
con cárcavas de ausencia,
de cúspides asfixiadas
por el humo de la nebulosa
Honorífica noche
de los lémures ancestrales
de la añoranza
y su letal morriña,
espectros noctívagos,
tempestades litúrgicas
Eminente noche
de piel lívida y lasciva,
con garras obscenas
que viola el pudor del sudario
de la inocencia,
flagela su casto pecho,
doblega sus vírgenes piernas
y penetra por el cauce y sus arterias,
muy adentro,
Soberana noche
de una mácula hambrienta de quimeras,
de fantasías y anhelos
de una memoria padeciendo
en el desértico y flemático
piélago del remordimiento.
Noche séptica
de sonrisa febril y sardónica
en su oscuro lecho de anatemas pútridas,
de hábitos viciosos y pérfidos
que descuartizan la memoria más pura
de mostrar el dolor de los muertos.
Después de ver la verdadera silueta de la noche,
apolínea figura de senos desnudos de Erinia,
su vagina húmeda de néctar corroído
y su aroma a azucenas de un Hades proscrito.
será tu eminente noche de ahora y para siempre,
postrado de rodillas serás su lacayo
con la memoria desecha,
su ferviente devoto
sin redención al corazón,
de encumbrados sueños
con cárcavas de ausencia,
de cúspides asfixiadas
por el humo de la nebulosa
sangre cenicienta.
Honorífica noche
de los lémures ancestrales
de la añoranza
y su letal morriña,
espectros noctívagos,
tempestades litúrgicas
con borrascosos rostros
sobre la mente peregrina.
Eminente noche
de piel lívida y lasciva,
con garras obscenas
que viola el pudor del sudario
de la inocencia,
flagela su casto pecho,
doblega sus vírgenes piernas
y penetra por el cauce y sus arterias,
muy adentro,
muy hondo
en todo sentimiento.
Soberana noche
de una mácula hambrienta de quimeras,
de fantasías y anhelos
de una memoria padeciendo
en el desértico y flemático
piélago del remordimiento.
Noche séptica
de sonrisa febril y sardónica
en su oscuro lecho de anatemas pútridas,
de hábitos viciosos y pérfidos
que descuartizan la memoria más pura
del benévolo cuerpo.
Único propósito ruin
de mostrar el dolor de los muertos.
Después de ver la verdadera silueta de la noche,
apolínea figura de senos desnudos de Erinia,
su vagina húmeda de néctar corroído
y su aroma a azucenas de un Hades proscrito.
No habrá más salvación,
será tu eminente noche de ahora y para siempre,
postrado de rodillas serás su lacayo
con la memoria desecha,
su ferviente devoto
sin redención al corazón,
un cordero
dispuesto al sacrificio.