child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Almohadas robadas
No se puede llenar vacío
con sentimientos huecos.
¿Cómo aplacar un martirio
que se ha vuelto adictivo?
Si errando por mil caminos
jamás me cruce alguno que
se eleve hasta el horizonte
perdiéndose entre el sol.
Entonces quizá deba abandonar
éstos vanos peregrinajes,
entregarme a guardias romanos
y derretirme en la cruz.
Dicen que debemos despojarnos
de las máscaras en los rostros,
pero si por siempre estaremos
atados a ésta barata tragicomedia.
¡Que no reluzca mi verdad!
Tal vez me la quieran robar
como tantas veces hicieron
con las almohadas de mi cama.
Tan sólo dejaron el colchón,
en él yerta recostada una
muerta ilusión, antes pura
ahora violada y maculada.
Cómo quisiera unas cortinas
para combatir la luz vecina,
prohibir el paso a mi alcoba
a saqueadores de amaneceres.
No se puede llenar vacío
con sentimientos huecos.
¿Cómo aplacar un martirio
que se ha vuelto adictivo?
Si errando por mil caminos
jamás me cruce alguno que
se eleve hasta el horizonte
perdiéndose entre el sol.
Entonces quizá deba abandonar
éstos vanos peregrinajes,
entregarme a guardias romanos
y derretirme en la cruz.
Dicen que debemos despojarnos
de las máscaras en los rostros,
pero si por siempre estaremos
atados a ésta barata tragicomedia.
¡Que no reluzca mi verdad!
Tal vez me la quieran robar
como tantas veces hicieron
con las almohadas de mi cama.
Tan sólo dejaron el colchón,
en él yerta recostada una
muerta ilusión, antes pura
ahora violada y maculada.
Cómo quisiera unas cortinas
para combatir la luz vecina,
prohibir el paso a mi alcoba
a saqueadores de amaneceres.