Allí, donde el viento
se enrede en mi cabello
y la arena esconda mis pies.
Allí, donde el mar
bese al sol
y el amanecer abrace mi piel.
Allí, donde un muelle
reciba un navío
y zarpe hacia el atardecer.
Allí, donde me encuentre
con la naturaleza
y me sane hasta envejecer.