valentino arrabal
Poeta recién llegado
La muerte opinó al final del día.
Mi cuerpo restauraba la agonía.
Pido una tregua hasta el amanecer.
No quiero levantarme y luego desfallecer.
Adiós a la vida.
Por eso apuro la huida.
El día a día es la destilería de mi cuerpo.
Mi alma se alquila.
El tiempo me perturba y sé que me aniquila.
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