• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Alfonsina y Horacio

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar.

Alfonsina Storni


¿Qué hora es, amor mío?
Son las azules menos cielo.
Te cuento un cuento si me lees un poema.
Te escribo un poema si me sabes declamar.
El Paraná da miedo.
Está vivo. Es una serpiente sin cabeza.
El mar no tira salvas.
Una paloma hace nido en la espuma
y nada en la sal echa raíces.
Tengo miedo. El miedo es frío.
Abrázame.
Tanto me deletreas esta herida
que te sé mi abecedario.
Pero mi boca es para el silencio
y nunca supe callar.
La selva nos mira, los árboles
nos duelen en la columna.
Eso que se abre somos nosotros.
Un beso postergado
y una bicicleta.

28 de abril de 2025
 
Última edición:
Pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar.

Alfonsina Storni


¿Qué hora es, amor mío?
Son las azules menos cielo.
Te cuento un cuento si me lees un poema.
Te escribo un poema si me sabes declamar.
El Paraná me da miedo.
Está vivo. Es una serpiente sin cabeza.
El mar no tira salvas.
Una paloma hace nido en la espuma
y nada en la sal echa raíces.
Tengo miedo. El miedo es frío.
Abrázame.
Tanto me deletreas está herida
que te sé mi abecedario.
Pero mi boca es para el silencio
y nunca supe callar.
La selva nos mira, los árboles
nos duelen en la columna.
Eso que se abre somos nosotros.
Un beso postergado
y una bicicleta.

28 de abril de 2025
Es un poema demasiado hermoso para ser (por mí) comentado.
Pero tengo que decir que ese diálogo entre Alfonsina y Horacio ( doy por descontado que Quiroga) me conmovió, amigo Pedro.
Gracias por compartir este paisaje, donde las aguas se mezclan y los versos navegan, sin más consignas que las dos de siempre: el miedo y el amor.

Un abrazo, poeta.
 
Pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar.

Alfonsina Storni


¿Qué hora es, amor mío?
Son las azules menos cielo.
Te cuento un cuento si me lees un poema.
Te escribo un poema si me sabes declamar.
El Paraná da miedo.
Está vivo. Es una serpiente sin cabeza.
El mar no tira salvas.
Una paloma hace nido en la espuma
y nada en la sal echa raíces.
Tengo miedo. El miedo es frío.
Abrázame.
Tanto me deletreas esta herida
que te sé mi abecedario.
Pero mi boca es para el silencio
y nunca supe callar.
La selva nos mira, los árboles
nos duelen en la columna.
Eso que se abre somos nosotros.
Un beso postergado
y una bicicleta.

28 de abril de 2025
Maravilla.
 
Es un poema demasiado hermoso para ser (por mí) comentado.
Pero tengo que decir que ese diálogo entre Alfonsina y Horacio ( doy por descontado que Quiroga) me conmovió, amigo Pedro.
Gracias por compartir este paisaje, donde las aguas se mezclan y los versos navegan, sin más consignas que las dos de siempre: el miedo y el amor.

Un abrazo, poeta.
Muchas gracias por tu sensible apreciación, carnalito Nicolás.

Ayer topé con un poema que la Storni le escribió a Quiroga luego de que éste se quitara la vida, apenas unos meses antes de ella hiciera la mismo. Aunque algo sabía de la relación entre la descomunal poeta y el cuentista selvático, ayer estuve buscando más información al respecto y el resultado fue este texto con regusto a idilio post mortem.

Va mi abrazo hasta la tierra que vio nacer al Quiroga de mi infancia.
 
Última edición:
Atrás
Arriba