susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un alambique de cobre nace el aguardiente de miel.
El polen reconvertido se hace océano inalámbrico
que ruge desde los 20º de madurez extraordinaria
en la casa apagada donde ya no se oye nada,
ni siquiera mi respiración.
Rarezas inesperadas se adueñan de las
esquinas inestables causando bajas colaterales
que demuestran por sí mismas, al dejar marcas
indelebles en cada muro recién pintado con humo
de incienso empaquetado al vacío,
hasta dónde llegó la inundación.
Hay algo que nubla mis ojos desenfocados,
objetivo rayado que falsea la visión de las
imágenes postreras en un perímetro inalcanzable,
imaginada materia, imposible apuesta para la ciencia
y la costumbre de la simple y vulgar convención.
Ahora no quiero rimar, arrimar, derrumbar,
rodear ni luchar, siquiera.
Me dejaré mecer sobre las olas divinas
de la imaginación para repensar el mundo
que quiero y no puedo, que hago y deshago
a cada paso que doy
sobre el tapiz inacabado de mi paisaje.