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Al pensamiento

Se viste en piel de nube el pensamiento
gustoso de flotar entre memorias
donde es su hablar desde el ayer del tiempo.

Pensar también es un dolerse en sombra,
un caminar la timidez del aire,
poblar los ojos con la mente absorta.

El invisible cuerpo del lenguaje
salta de la mirada a la caricia
deletreando un libro clave a clave.

Semeja una prisión en perspectiva
pero es otro país el pensamiento,
un alfabeto dentro de la arcilla
y un rumor enterrado en el espejo.
 
Última edición:
Se viste en piel de nube el pensamiento
gustoso de flotar entre memorias,
donde es su hablar desde el ayer del tiempo.

Pensar también es un dolerse en sombra,
un caminar la timidez del aire,
poblar los ojos con la mente absorta.

El invisible cuerpo del lenguaje
salta de la mirada a la caricia
deletreando un libro clave a clave.

Semeja una prisión en perspectiva
pero es otro país el pensamiento,
un alfabeto dentro de la arcilla
y un rumor enterrado en el espejo.
El pensamiento posee múltiples matices.
Es capaz de lograr un equilibrio entre los recuerdos y las ansiedades.
Puede ser como una prisión y como una oportunidad, concedámosle valor y démosle garantía para brillar.

Saludos Poeta en Silencio
 
El poema revela que el pensamiento no es solo un acto mental, sino una materia viva, hecha de luz, sombra y memoria. En su fluir se confunden lo intangible y lo humano: pensar es sentir, es dolerse, es buscar entre reflejos un sentido que siempre se escapa. El lenguaje se vuelve cuerpo invisible que habita la mente y la mirada, creando un puente entre lo que se recuerda y lo que aún no se ha dicho. Así, el pensamiento aparece como un territorio misterioso, una prisión y un país a la vez, donde la arcilla del ser guarda el eco de lo que somos antes de pronunciarnos.

Saludos cordiales
 
El poema revela que el pensamiento no es solo un acto mental, sino una materia viva, hecha de luz, sombra y memoria. En su fluir se confunden lo intangible y lo humano: pensar es sentir, es dolerse, es buscar entre reflejos un sentido que siempre se escapa. El lenguaje se vuelve cuerpo invisible que habita la mente y la mirada, creando un puente entre lo que se recuerda y lo que aún no se ha dicho. Así, el pensamiento aparece como un territorio misterioso, una prisión y un país a la vez, donde la arcilla del ser guarda el eco de lo que somos antes de pronunciarnos.

Saludos cordiales

Gracias, Rosa, por tu atenta lectura y muy amable mensaje.

Saludos cordiales.
 
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