• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Al olvido de todo mal

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Incontables manchas de luz
destiñen los horizontes y su oscuridad,

corrosión de realidades antagónicas,

la agonía de una existencia cruenta
se hace innegable,

construimos nuestros presentes,
con el afán de vencer al futuro,
y volver trascendente cualquier talento,

conversamos con nuestro dolor,
cuando el ardor de la culpa
vuelve rotunda la tristeza
de una esencia condenada
a la asimilación de una negación vomitiva,

volcamos sobre la sangre
cualquier razón esquiva,
para que se coagule junto a la desgana,

y esa falta de voluntad es tan humana,

la valentía que se necesita
para comprender su permanencia,
es tan lejana,
como las estrellas en el vasto espacio,

seguiremos mirando de frente al ocaso,

preguntándonos el por qué de tal acción,

negando que todo tiende a desvanecerse,

abriremos los ojos por última vez,
y los cerraremos,
con nuestra primera lágrima auténtica,

nuestra primera tristeza,
que nos acompañará como certeza,
entre los confines indescifrables
de conciencias que buscan lo mismo,

solo una singularidad
que nos vuelva dicha,

que nos vuelva eternidad,

entre las tentativas que nos atan,
al olvido de todo mal.
 
Incontables manchas de luz
destiñen los horizontes y su oscuridad,

corrosión de realidades antagónicas,

la agonía de una existencia cruenta
se hace innegable,

construimos nuestros presentes,
con el afán de vencer al futuro,
y volver trascendente cualquier talento,

conversamos con nuestro dolor,
cuando el ardor de la culpa
vuelve rotunda la tristeza
de una esencia condenada
a la asimilación de una negación vomitiva,

volcamos sobre la sangre
cualquier razón esquiva,
para que se coagule junto a la desgana,

y esa falta de voluntad es tan humana,

la valentía que se necesita
para comprender su permanencia,
es tan lejana,
como las estrellas en el vasto espacio,

seguiremos mirando de frente al ocaso,

preguntándonos el por qué de tal acción,

negando que todo tiende a desvanecerse,

abriremos los ojos por última vez,
y los cerraremos,
con nuestra primera lágrima auténtica,

nuestra primera tristeza,
que nos acompañará como certeza,
entre los confines indescifrables
de conciencias que buscan lo mismo,

solo una singularidad
que nos vuelva dicha,

que nos vuelva eternidad,

entre las tentativas que nos atan,
al olvido de todo mal.
Profunda reflexión IgnotaIlusión.
Cada día profundizando.

Saludos
 
Atrás
Arriba