Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Al niñohuraño
Niño que no juegas, ay, niño huraño,
que escondes de la risa tu fortuna,
que aprendiste debajo la luna
que el pan que no te dieron te hace daño.
Que un charco y una piedra son engaño,
que bien puede la madre ser ninguna,
que el tiempo de vivir dejó la cuna
y arrastra en su turbión tu humilde escaño.
Seguro aprenderás de algún peldaño,
de un trozo de ilusión que nos reúna,
que al fondo el corazón guarda un rebaño.
De sueños por forjar, de azul laguna
en que abrevar las penas y el engaño
de un mundo que no espera ni te acuna.
15 08 11
Niño que no juegas, ay, niño huraño,
que escondes de la risa tu fortuna,
que aprendiste debajo la luna
que el pan que no te dieron te hace daño.
Que un charco y una piedra son engaño,
que bien puede la madre ser ninguna,
que el tiempo de vivir dejó la cuna
y arrastra en su turbión tu humilde escaño.
Seguro aprenderás de algún peldaño,
de un trozo de ilusión que nos reúna,
que al fondo el corazón guarda un rebaño.
De sueños por forjar, de azul laguna
en que abrevar las penas y el engaño
de un mundo que no espera ni te acuna.
15 08 11