CFM
Poeta recién llegado
Heraldo de antiguos dioses,
entre violáceas campanas
sonarán vuestras palabras
cuando de sus tallos broten.
—Nace el silencio y se esconde
en los labios que me aguardan.—
¿Qué dirán las campanadas
si he olvidado las voces?
Lentamente en su compás
huyen las notas eternas;
el cilindro del cual suenan
una marcha funeral.
—Sus párpados al danzar
paisajes de Tanguy muestran.—
Coréutas negras cortejan
al caballo celestial
que a Andrómeda acompaña;
vierten arias sus vestigios
donde Aldebarán y Sirio
la urna de Orión encargan
al mar, mientras áureos nadan
al oscilante infinito
del Ara los sacrificios
que sobre las costas danzan;
y tras la última brizna
¡aún la Cruz arderá!
—La distancia bordearán
nuestros dedos en caricias;
cuando alcance sus mejillas
las luces se extinguirán
en la singularidad
desnudándose en la orilla.—
El eco invasivo en bucles
de un gramófono resuena
cuyas campanas resecas
sobre sus tallos sucumben.
entre violáceas campanas
sonarán vuestras palabras
cuando de sus tallos broten.
—Nace el silencio y se esconde
en los labios que me aguardan.—
¿Qué dirán las campanadas
si he olvidado las voces?
Lentamente en su compás
huyen las notas eternas;
el cilindro del cual suenan
una marcha funeral.
—Sus párpados al danzar
paisajes de Tanguy muestran.—
Coréutas negras cortejan
al caballo celestial
que a Andrómeda acompaña;
vierten arias sus vestigios
donde Aldebarán y Sirio
la urna de Orión encargan
al mar, mientras áureos nadan
al oscilante infinito
del Ara los sacrificios
que sobre las costas danzan;
y tras la última brizna
¡aún la Cruz arderá!
—La distancia bordearán
nuestros dedos en caricias;
cuando alcance sus mejillas
las luces se extinguirán
en la singularidad
desnudándose en la orilla.—
El eco invasivo en bucles
de un gramófono resuena
cuyas campanas resecas
sobre sus tallos sucumben.