"Yo sé que ver y oír a un triste enfada". Miguel Hernández.
La vida es un vaivén sin melodía,
un tango que se baila sin pareja,
del tedio a la desgracia que no ceja,
la soga que nos ciñe cada día.
Ante un dios que castiga con porfía
y un diablo que de lejos nos corteja,
poco a poco enredamos la madeja:
mierda condimentada con poesía.
El cïelo es un sábado a la tarde,
cuando el lunes no hay penas ni trabajo
y el mundo no te trata de cobarde.
Del infierno, al que vamos cuesta abajo,
no hay un mañana que nos salvaguarde
y el final es mandar todo al carajo.
Última edición: