Condesa Malinconica
Poeta recién llegado
Que poderoso ser el que oso en tocarme
Carne de mi carne sangre evaporada y calida, invítame a danzar con tigo por los laberintos desiertos del mausoleo perfecto.
No dejes de amarme lamentado ser de huesos
Llévame nadando por los ríos fosilizados del infierno
Ámame ser cabal y ajeno
Hombre de mieles y púas
De dolores y sospechas.
pausa
La luna cae a la hoguera el cielo insulta su ausencia y mas abajo estoy callada y pálida a la espera;
Condenado sexo ámame sin piedad y cantemos
Lacérate con tu pasión por mí
Solo bondad y nada de rencor
Déjalo, déjalo que lo bese y lo ame,
Déjalo: (acción) lo llevo adentro de mi calida cúpula de carne erecta para ti, déjame lo hago que seré condenada a reír
Nademos vamos juntos por ese mar con fin
Por ese mar violeta y marchito y deja entonces que mis pálidos labios reposen callados en tu miembro.
Solo es eso (pausa y fin).