AJEDREZ DEL DOLOR
Es parte de mi vida
buscar el amor
caminar y dejar una herida
en cada flor,
leer en mis pensamientos
las ansias de ser feliz,
de vencer el sufrimiento
y reír,
callar, mientras que me ofrecen
palabras de amor y de aliento
al saber que se desvanecen
en el viento,
correr tras la realidad
huyendo del propio temor,
de la ansiedad,
que humecta mi pudor;
soñar que me toca el cielo
albergando una esperanza
de ofrecer algún consuelo
a las almas desahuciadas,
decir frases sin sentido,
fabricar una mentira
con cada error cometido
en la vida,
codiciar felicidad,
envidiar lo que otros tienen
y empeñar la voluntad
si es lo que más conviene,
beber, beber de tu cuerpo
como un vicio que al caer
controla mis movimientos
provocándome placer,
jugar el juego más cruel
un ajedrez, siendo el contendor,
quien te penetra la piel
para inyectarte dolor,
mendigar tu compasión
mostrando el más profundo anhelo
de levantar mi corazón
hoy tendido sobre el suelo.
Es parte de mi vida
buscar el amor
caminar y dejar una herida
en cada flor,
leer en mis pensamientos
las ansias de ser feliz,
de vencer el sufrimiento
y reír,
callar, mientras que me ofrecen
palabras de amor y de aliento
al saber que se desvanecen
en el viento,
correr tras la realidad
huyendo del propio temor,
de la ansiedad,
que humecta mi pudor;
soñar que me toca el cielo
albergando una esperanza
de ofrecer algún consuelo
a las almas desahuciadas,
decir frases sin sentido,
fabricar una mentira
con cada error cometido
en la vida,
codiciar felicidad,
envidiar lo que otros tienen
y empeñar la voluntad
si es lo que más conviene,
beber, beber de tu cuerpo
como un vicio que al caer
controla mis movimientos
provocándome placer,
jugar el juego más cruel
un ajedrez, siendo el contendor,
quien te penetra la piel
para inyectarte dolor,
mendigar tu compasión
mostrando el más profundo anhelo
de levantar mi corazón
hoy tendido sobre el suelo.