Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora rechinan nuestros gritos
en bocas aplastadas por el cieno,
los tambores de los ídolos doblegan
la espesura
y en el destemple desmadejan el dolor.
La cizaña tritura.
Desabarranca la ciénaga y despuebla
de rencores,
aplasta con el desuso,
vemos el odio en ojos aguzados
igual que a la fiera sanguinaria.
Fue hoy que figuras de fantasmas,
cuando el ídolo fue aplastado por el cieno.
Y el corazón fue destemplado y polar
cuando cada vida esfumó de los balcones
que aplastó el desuso,
en la que aparece la vida y las dudas que
complacen las dudas,
y perdones que rechazan los perdones,
y en el acendrado rencor te alegras,
no aspiras el amor que no apeteces,
Del escarnio te arrastras hacia los pies
del Universo para soñar a Dios, desde ahora
conmoviendo tu furtivo corazón.
en bocas aplastadas por el cieno,
los tambores de los ídolos doblegan
la espesura
y en el destemple desmadejan el dolor.
La cizaña tritura.
Desabarranca la ciénaga y despuebla
de rencores,
aplasta con el desuso,
vemos el odio en ojos aguzados
igual que a la fiera sanguinaria.
Fue hoy que figuras de fantasmas,
cuando el ídolo fue aplastado por el cieno.
Y el corazón fue destemplado y polar
cuando cada vida esfumó de los balcones
que aplastó el desuso,
en la que aparece la vida y las dudas que
complacen las dudas,
y perdones que rechazan los perdones,
y en el acendrado rencor te alegras,
no aspiras el amor que no apeteces,
Del escarnio te arrastras hacia los pies
del Universo para soñar a Dios, desde ahora
conmoviendo tu furtivo corazón.