• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Ahora, mis adentros

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Sumiso al olvido,

he aprendido a confeccionar mi dolor,

a repartirlo permanentemente,
entre una lluvia que nos olvida,

he aprendido a coser todos mis dones,
a mi cuerpo,
a mi mente,

¿será la consciencia también una ilusión?

¿serán mis deseos hueco insaciable?

mis temores manipulan a mis sombras,

mis pasos me deforman,

y ya no puedo caminar,

tintas que alguna vez fueron blancas,
entre espíritus pulcros,
ahora cementerio agrietado,

entre una solitud insoportable,
he de aceptar mi oscuridad,

porque me convertí en esa carencia,
que fue cielo lúgubre,

ahora,
mis adentros.









518078708-10092808727421752-7496759777533752305-n.jpg
 
Me encanta tu criterio para separar los versos, se sienten las pausas, los silencios que tanto aportan.

Buen poema, una muestra de los pensamientos internos que pueden ser confusos a veces. Saludos
 
Este poema es una introspección cruda y sincera sobre el dolor, la pérdida de identidad y la aceptación de la oscuridad interior. El yo poético transita por una transformación profunda: de ser un portador de dones y deseos, pasa a convertirse en la ausencia misma, en un “cielo lúgubre” que ya no espera redención. A través de imágenes sombrías y existencialistas —como la lluvia que olvida, los pasos que deforman y los espíritus que se corrompen— el poema nos revela la fragilidad de la consciencia y la soledad como herida perpetua. La conclusión no ofrece esperanza, pero sí una poderosa afirmación de autoconciencia: el hablante reconoce que ha llegado a ser su propia carencia, su propia sombra. En esa aceptación dolorosa, se vislumbra una forma de verdad desnuda, quizás el primer paso hacia la transformación o el reposo.


Saludos cordiales
 
Atrás
Arriba