AnonimamenteYo
Poeta adicto al portal
Ahí estoy,
lo sabemos,
sin decirlo,
sentado en el andén de tu piel
sin horarios,
donde todo se vuelve posible,
tan sencillo,
hasta que la espera
llega a doler.
Tus paradas,
tus latidos,
soy pasajero,
tuyos mis caminos.
No soy viajero,
ni supe serlo,
cuando ya te habías ido;
y no sé cómo llegar,
a la frontera de tu cuerpo,
ni a cuántas cicatrices estás de lejos.
Ahí estoy,
entre los raíles,
dudando,
yo no sé partir
si no es contigo.
lo sabemos,
sin decirlo,
sentado en el andén de tu piel
sin horarios,
donde todo se vuelve posible,
tan sencillo,
hasta que la espera
llega a doler.
Tus paradas,
tus latidos,
soy pasajero,
tuyos mis caminos.
No soy viajero,
ni supe serlo,
cuando ya te habías ido;
y no sé cómo llegar,
a la frontera de tu cuerpo,
ni a cuántas cicatrices estás de lejos.
Ahí estoy,
entre los raíles,
dudando,
yo no sé partir
si no es contigo.