Tanto como vender mi alma -en caso de que la tuviera- Lluna, ¿a cambio de que?
Digamos que no por juventud por supuesto, cuando apenas voy saliendo de esa engorrosa enfermedad que nos hace esclavos de las propias emociones, así que no por juventud, se lo aseguro.
¿Inmortalidad? espero con ansia el beso final, ¿por qué postergarlo?
Tampoco por riqueza, pues ¿de que sirve? de igual forma vivo y he vivido plenamente sin esa necesitad. ¿poder? No lo conozco, no se si lo desee.
El punto va mas por donde usted intuye, ya Neil Gaiman no adentra al antropomorfismo de lo indescriptible con su obra Sandman, (entre otras tantas). Le recomiendo que la lea en ingles para apreciar los juegos de palabras y la poesía que implica en ese comic. Endless se puede traducir en cierta forma como "eternos", "infinito" o "los sin fin", pero también en los "D's" (por tal razón Gaiman da una forma humana a conceptos que no son descriptibles, hace que todos comiencen con D: death, dream, destinity, destruction, desire, delirium, despair). Pero no solo Gaiman hizo esto, desde los antiguos griegos se le dio forma humana a cualquier concepto que no fuera fácilmente entendible. Nuestra visión judeocristiana tomo esto como idolatría y llamaron de manera simple y ramplona como "dioses": el dios del trueno, el dios del sol, la diosa de la sabiduría, etc., cuando lo que se representaba eran conceptos, no dioses.
Ya durante la época oscura proliferaron los grimorios, (el Ars Goetia, la Clavícula de Salomón, entre otros) y todos ellos tienen como premisa el poder de dominar los demonios a base de sellos, para conseguir los deseos mas oscuros. Pero si leemos entrelineas, en todos los grimorios, cada demonio presentado son simplemente la forma antropomórfica de nuestros deseos. Es ahí donde esta la magia. La verdadera magia, dar forma a nuestros deseos para visualizarlos y entenderlos. Cada demonio con una forma especifica tanto física como mental, con características propias como presentación de su dominio.
En eso me baso en esta pequeña colección de demonios traídos desde un Ars Goetia que conseguí en una librería de viejo del centro de la ciudad de México. Simplemente identifico un deseo y le doy la forma de uno de los tantos demonios ahí consignados. ¿Quién lo sabe? en una de esas la magia del caos no esta tan alejada de la ensoñación de la realidad.
¡Maldito Jodoroswky! nunca debí leerlo.
Abrazos