Afuera canta la luz
y en mi vida la noche.
Hay dolor en la cruz
esgrimiendo reproche.
Yo habito procreando palabras
que pintadas de negro me gritan,
y gimiendo se vuelven macabras,
y en las noches oscuras meditan.
Afuera la luz me ama,
y mi alma no ama la luz.
Hay una voz que me llama,
y esa voz... es de Jesús.
Brotan sonidos y extraños mensajes,
versos que asesinan, ojos que se mueven.
Símbolos sexuales y ocultos lenguajes.
¡Que no te lleven, que no te lleven!
Yo duermo pronunciando conjuros,
abrazado de besos oscuros;
con mis labios rojos; entre muros
y cadenas, con cerrojos duros.
Afuera la luz despierta,
y zagas toca mi puerta.
Pero a mi no me importa...
pero a mi no me importa.
y en mi vida la noche.
Hay dolor en la cruz
esgrimiendo reproche.
Yo habito procreando palabras
que pintadas de negro me gritan,
y gimiendo se vuelven macabras,
y en las noches oscuras meditan.
Afuera la luz me ama,
y mi alma no ama la luz.
Hay una voz que me llama,
y esa voz... es de Jesús.
Brotan sonidos y extraños mensajes,
versos que asesinan, ojos que se mueven.
Símbolos sexuales y ocultos lenguajes.
¡Que no te lleven, que no te lleven!
Yo duermo pronunciando conjuros,
abrazado de besos oscuros;
con mis labios rojos; entre muros
y cadenas, con cerrojos duros.
Afuera la luz despierta,
y zagas toca mi puerta.
Pero a mi no me importa...
pero a mi no me importa.