Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
ACTO Y CENIZA
FRANZ CÖGA
.....Habíamos caminado apenas unas calles sobre Insurgentes, y no pude evitar sacar un cigarrillo y encenderlo. Cielo me vio de una forma, casi despreciando mi actitud cancerígena, pero al no hallar respuesta en mi indiferencia, se acercó como queriendo abrazarme para después arrebatar de mi boca el cigarro.
.....- Ne pas fumer!
.....- Estoy un poco nervioso, hace tiempo que no visito a Javier.
.....- Debe estar haciendo lo mismo de siempre, absolument rien.
.....De nueva cuenta, en una de esas avenidas, logramos recordar algunas cosas, mismas que no representaban valor alguno, pero siempre con resultados bastante gratos para una plática espontánea y calurosa.
.....- ¿Cómo resultó tu nuevo libro?
.....- Un fiasco. dije con voz decepcionada.
.....- Parece que tendrás que buscar un trabajo de tiempo completo, cariño.
.....- No lo creo. dije con ese tono casi pomposo y exagerado que ella había adoptado- Por lo menos me quedan las regalías del primero, que deben de ser suficientes para mantenerme en este estado toda la vida.
.....Reímos por un momento, llegando con una sonrisa a la casa de Javier; un buen hombre según lo recuerdo, un tanto andrajoso pero nunca olvidaba el rostro de un amigo. A diferencia mía, yo era un poco soso para eso de estar pensando en cosas pasadas, ya que odiaba recordar; mas sin embargo hoy parezco estar regresando para seguir las huellas que debiesen estar casi olvidadas.
.....Cielo se arregló un poco el cabello, se acomodó el mejor rictus el más ingenuo que poseía-, y esperó que yo llamara a la puerta, -cosa que no sucedió-. Yo, me limpiaba los zapatos en mi pantalón tratando de parodiarla en todo caso. Todo indicaba que reanimar las remembranzas era algo difícil si la inquietud medraba la curiosidad.
.....- Ese vestido, ¿lo compró David?
.....- Sí, aunque es un poco ostentoso para mí.
.....- Combina bien contigo si me lo preguntas.
.....- Como a ti esa compañía que tienes. Por cierto, ¿cómo se llama?
.....- Mariana.
.....- ¿Mariana? Creo es del tipo de mujeres que se dedican sólo al hogar, a cuidar del esposo y a complacerlo abiertamente en la cama. Yo no podría ser así. No me considero tan derrotista y estática. Soy muy liberal, no sé cómo David me soporta; él es un hombre poco singular, muy diferente a ti si me lo preguntas. No conoce el enfado ni el sarcasmo.
.....- ¿Cuándo se casarán?
.....- No lo sé, yo la verdad no creo en el matrimonio, es négligence. Sin embargo él quiere formalizar nuestra relación. Ya está planeado en la primavera siguiente.
.....- No creo asistir, la verdad no me
.....- gustan los festejos.- Se apresuró a terminar mi frase como si me conociera desde hace años.- No deberé invitarte entonces.
.....- Disculpa, no fue mi intención, sucede que
.....- Lo entiendo, pero deberías olvidarlo ya.
.....La ciudad de México es agradable, plagado de interesantes ocupaciones, siempre tienes algo que realizar; sólo que comenzaba a tornarme aburrido con tanta cotidianidad ó tal vez se debía a que cada una de estas calles me otorgaba añoranzas cada vez distintas para mí. Esos grandes circuitos tienen un tanto de semejanza a mis venas, hastiados de tantos vehículos; llenos de humo, de ruido y fotografías. Odiaba los días lluviosos, y no porque carecieran de belleza, quizá porque dicha parsimonía hacía que mi cabeza no hiciera cosa alguna, más que desempolvar viejas evocaciones, y siempre las más despreciables, las más dolorosas.
.....No hubo necesidad en ese momento, que uno de nosotros dos llamara en la casa de Javier, ya que la puerta de ésta se abrió instantes después de haber llegado. Nos recibió un caballero bastante educado, con un traje gris como si fuese a recibir a los pudientes miembros de la política en el país. Íbamos a decir algo, pero nos detuvo con una de sus muecas de asombro en cara y manos; movió la cabeza y nos examinó minuciosamente. Se dirigió a Cielo y con voz triunfante exclamó con un furor reservado pero increíble.
.....- Cielo Georgina Miranda y con un gesto más serio, se dirigió hacia mí-, Jorge Egusquiza.
.....Habiendo dicho eso, no quedaba duda alguna que ese hombre bien vestido fuese el buen Javier. Nos invitó a pasar, mientras Cielo le abrazaba con mucho asombro. Yo igual padecía de asombro mas no le abrazaba como ella.
.....La casa era como un santuario de discos compactos, de plantas decoradoras y de tantos recuadros de fotos y pinturas. Un ventilador algo presuncioso aclimataba el cuarto, al tiempo que nos hacía sentir confortables. Presuroso, sacó de la nevera una botella de vino y nos sirvió una copa, mientras Cielo no aguardaba en preguntar mientras yo mantenía la vista en todos lados.
.....- ¿Homosexual?
.....- Sí, justo iba a recogerlo del trabajo; pensábamos acudir al teatro ya que Ricardo es un amante del mismo. comentó Javier mientras cuidaba el doblez del saco.- ¿Pero qué te has hecho? Tiene tanto tiempo sin reunirnos y hablar.
.....- Más de tres años; estuve residiendo en Francia por un período excepcional, a Lyon. dijo Cielo.
.....- Parlez-vous français?
.....- Bien sûr, monsieur.
.....- Siempre he deseado viajar a cualquier parte del mundo. seguía diciendo Javier a la vez que cruzaba las piernas.
.....- Francia es un país maravilloso, ¿no lo crees así Jorge?
.....- Sí, quizá. Pero me gusta más Italia, detesto el francés. dije sirviéndome otro poco de vino.
.....- Italia no es tan agradable como Francia, me ha dejado enteramente con una decepción muy grande. Prefiero mil veces vivir en Francia.
.....La plática se extendió durante una hora, donde una botella más de vino nos acompañó. Todo transcurría loablemente, donde yo poco participaba y Cielo reía a carcajadas tras cada chiste contado por Javier.
.....
.....- ¿Por qué no nos acompañan al teatro? propuso Javier luego de hablar por teléfono con Ricardo.
.....- Estaría encantada, no sé si Jorge quisiera ir.
.....- La verdad es que no puedo acompañarlos. dije poniendo mi copa sobre la mesa y rascando mi bolsillo donde se hallaban los cigarros.
.....- ¿Odias el teatro? dijo Cielo confrontando mi desánimo.
.....- No.
.....- ¿Odias nuestra compañía?
.....- No, sucede que tengo cosas que debo hacer.
.....- ¿Más importantes que yo, Jorge?
.....- No, son sólo cosas que debo hacer.
.....- Desde que llegué me has tratado con desprecio, y tú no eres así, no conmigo.
.....- ¿Y cómo quieres que te trate Cielo? ¿Cómo hace tres años? Tengo ocupaciones que terminar; es sólo eso y nada más. Discúlpame Javier.
.....- No hay problema. dijo Javier inclinando la mirada y tomando sus llaves.
.....Me despedí de Cielo, pero estaba tan indignada que no se atrevió mirarme a los ojos de nueva cuenta. Salí dándole un fuerte abrazo a Javier. Ya estando afuera, saqué un cigarro y lo encendí con bastante apuro. Caminé por las mismas calles para llegar al estacionamiento.
© Copyright 2009
Acto y Ceniza
Franz Cöga
Editorial Artemisa, México, Distrito Federal.
Avenida Cuauhtémoc 254.
C.P. 00065
FRANZ CÖGA
CAPÍTULO III
.....Habíamos caminado apenas unas calles sobre Insurgentes, y no pude evitar sacar un cigarrillo y encenderlo. Cielo me vio de una forma, casi despreciando mi actitud cancerígena, pero al no hallar respuesta en mi indiferencia, se acercó como queriendo abrazarme para después arrebatar de mi boca el cigarro.
.....- Ne pas fumer!
.....- Estoy un poco nervioso, hace tiempo que no visito a Javier.
.....- Debe estar haciendo lo mismo de siempre, absolument rien.
.....De nueva cuenta, en una de esas avenidas, logramos recordar algunas cosas, mismas que no representaban valor alguno, pero siempre con resultados bastante gratos para una plática espontánea y calurosa.
.....- ¿Cómo resultó tu nuevo libro?
.....- Un fiasco. dije con voz decepcionada.
.....- Parece que tendrás que buscar un trabajo de tiempo completo, cariño.
.....- No lo creo. dije con ese tono casi pomposo y exagerado que ella había adoptado- Por lo menos me quedan las regalías del primero, que deben de ser suficientes para mantenerme en este estado toda la vida.
.....Reímos por un momento, llegando con una sonrisa a la casa de Javier; un buen hombre según lo recuerdo, un tanto andrajoso pero nunca olvidaba el rostro de un amigo. A diferencia mía, yo era un poco soso para eso de estar pensando en cosas pasadas, ya que odiaba recordar; mas sin embargo hoy parezco estar regresando para seguir las huellas que debiesen estar casi olvidadas.
.....Cielo se arregló un poco el cabello, se acomodó el mejor rictus el más ingenuo que poseía-, y esperó que yo llamara a la puerta, -cosa que no sucedió-. Yo, me limpiaba los zapatos en mi pantalón tratando de parodiarla en todo caso. Todo indicaba que reanimar las remembranzas era algo difícil si la inquietud medraba la curiosidad.
.....- Ese vestido, ¿lo compró David?
.....- Sí, aunque es un poco ostentoso para mí.
.....- Combina bien contigo si me lo preguntas.
.....- Como a ti esa compañía que tienes. Por cierto, ¿cómo se llama?
.....- Mariana.
.....- ¿Mariana? Creo es del tipo de mujeres que se dedican sólo al hogar, a cuidar del esposo y a complacerlo abiertamente en la cama. Yo no podría ser así. No me considero tan derrotista y estática. Soy muy liberal, no sé cómo David me soporta; él es un hombre poco singular, muy diferente a ti si me lo preguntas. No conoce el enfado ni el sarcasmo.
.....- ¿Cuándo se casarán?
.....- No lo sé, yo la verdad no creo en el matrimonio, es négligence. Sin embargo él quiere formalizar nuestra relación. Ya está planeado en la primavera siguiente.
.....- No creo asistir, la verdad no me
.....- gustan los festejos.- Se apresuró a terminar mi frase como si me conociera desde hace años.- No deberé invitarte entonces.
.....- Disculpa, no fue mi intención, sucede que
.....- Lo entiendo, pero deberías olvidarlo ya.
.....La ciudad de México es agradable, plagado de interesantes ocupaciones, siempre tienes algo que realizar; sólo que comenzaba a tornarme aburrido con tanta cotidianidad ó tal vez se debía a que cada una de estas calles me otorgaba añoranzas cada vez distintas para mí. Esos grandes circuitos tienen un tanto de semejanza a mis venas, hastiados de tantos vehículos; llenos de humo, de ruido y fotografías. Odiaba los días lluviosos, y no porque carecieran de belleza, quizá porque dicha parsimonía hacía que mi cabeza no hiciera cosa alguna, más que desempolvar viejas evocaciones, y siempre las más despreciables, las más dolorosas.
.....No hubo necesidad en ese momento, que uno de nosotros dos llamara en la casa de Javier, ya que la puerta de ésta se abrió instantes después de haber llegado. Nos recibió un caballero bastante educado, con un traje gris como si fuese a recibir a los pudientes miembros de la política en el país. Íbamos a decir algo, pero nos detuvo con una de sus muecas de asombro en cara y manos; movió la cabeza y nos examinó minuciosamente. Se dirigió a Cielo y con voz triunfante exclamó con un furor reservado pero increíble.
.....- Cielo Georgina Miranda y con un gesto más serio, se dirigió hacia mí-, Jorge Egusquiza.
.....Habiendo dicho eso, no quedaba duda alguna que ese hombre bien vestido fuese el buen Javier. Nos invitó a pasar, mientras Cielo le abrazaba con mucho asombro. Yo igual padecía de asombro mas no le abrazaba como ella.
.....La casa era como un santuario de discos compactos, de plantas decoradoras y de tantos recuadros de fotos y pinturas. Un ventilador algo presuncioso aclimataba el cuarto, al tiempo que nos hacía sentir confortables. Presuroso, sacó de la nevera una botella de vino y nos sirvió una copa, mientras Cielo no aguardaba en preguntar mientras yo mantenía la vista en todos lados.
.....- ¿Homosexual?
.....- Sí, justo iba a recogerlo del trabajo; pensábamos acudir al teatro ya que Ricardo es un amante del mismo. comentó Javier mientras cuidaba el doblez del saco.- ¿Pero qué te has hecho? Tiene tanto tiempo sin reunirnos y hablar.
.....- Más de tres años; estuve residiendo en Francia por un período excepcional, a Lyon. dijo Cielo.
.....- Parlez-vous français?
.....- Bien sûr, monsieur.
.....- Siempre he deseado viajar a cualquier parte del mundo. seguía diciendo Javier a la vez que cruzaba las piernas.
.....- Francia es un país maravilloso, ¿no lo crees así Jorge?
.....- Sí, quizá. Pero me gusta más Italia, detesto el francés. dije sirviéndome otro poco de vino.
.....- Italia no es tan agradable como Francia, me ha dejado enteramente con una decepción muy grande. Prefiero mil veces vivir en Francia.
.....La plática se extendió durante una hora, donde una botella más de vino nos acompañó. Todo transcurría loablemente, donde yo poco participaba y Cielo reía a carcajadas tras cada chiste contado por Javier.
.....
.....- ¿Por qué no nos acompañan al teatro? propuso Javier luego de hablar por teléfono con Ricardo.
.....- Estaría encantada, no sé si Jorge quisiera ir.
.....- La verdad es que no puedo acompañarlos. dije poniendo mi copa sobre la mesa y rascando mi bolsillo donde se hallaban los cigarros.
.....- ¿Odias el teatro? dijo Cielo confrontando mi desánimo.
.....- No.
.....- ¿Odias nuestra compañía?
.....- No, sucede que tengo cosas que debo hacer.
.....- ¿Más importantes que yo, Jorge?
.....- No, son sólo cosas que debo hacer.
.....- Desde que llegué me has tratado con desprecio, y tú no eres así, no conmigo.
.....- ¿Y cómo quieres que te trate Cielo? ¿Cómo hace tres años? Tengo ocupaciones que terminar; es sólo eso y nada más. Discúlpame Javier.
.....- No hay problema. dijo Javier inclinando la mirada y tomando sus llaves.
.....Me despedí de Cielo, pero estaba tan indignada que no se atrevió mirarme a los ojos de nueva cuenta. Salí dándole un fuerte abrazo a Javier. Ya estando afuera, saqué un cigarro y lo encendí con bastante apuro. Caminé por las mismas calles para llegar al estacionamiento.
© Copyright 2009
Acto y Ceniza
Franz Cöga
Editorial Artemisa, México, Distrito Federal.
Avenida Cuauhtémoc 254.
C.P. 00065
Última edición: