Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Acaso
Acaso fue tu mirada penetrante
o los dulces arpegios que producen el eco de tu voz
o quizá tu piel encendida como pira llameante
pero caí embrujado.
Acaso fue tu sonrisa tornasol
o el crepitar violento que me produce tu presencia
o quizá el inocente roce de tus manos
pero caí embrujado.
Acaso fue espiar tus movimientos excitantes
o la inolvidable imagen de tu silueta a contraluz
o quizá el embriagamiento que me deja tu aroma
pero caí embrujado.
Acaso fue el brillo refulgente de tus tersos cabellos
o el misterio que encierra el mutismo de tu ser
o quizá la soledad que inspiras al despedirte
pero caí embrujado.
Acaso fue todo o quizá no fue nada
Simplemente soy cautivo de tu imagen venerada.
Acaso fue tu mirada penetrante
o los dulces arpegios que producen el eco de tu voz
o quizá tu piel encendida como pira llameante
pero caí embrujado.
Acaso fue tu sonrisa tornasol
o el crepitar violento que me produce tu presencia
o quizá el inocente roce de tus manos
pero caí embrujado.
Acaso fue espiar tus movimientos excitantes
o la inolvidable imagen de tu silueta a contraluz
o quizá el embriagamiento que me deja tu aroma
pero caí embrujado.
Acaso fue el brillo refulgente de tus tersos cabellos
o el misterio que encierra el mutismo de tu ser
o quizá la soledad que inspiras al despedirte
pero caí embrujado.
Acaso fue todo o quizá no fue nada
Simplemente soy cautivo de tu imagen venerada.