gabrielroacueto
Poeta recién llegado
En el último momento de miseria
En el último aliento del camino
En la última oración a lo divino
Habrá decepción o satisfacción
O habrá arrepentimiento
En el último callejón estrecho,
¿Habrá salida?
De la muerte no se escapa, pero
¿Fué una gran vida?
Un éxito o fracaso, si en la sangre bombea
Conformismo o es acaso
un intento de ser grande y un respiro
en el ultimo rezo a lo divino
en el ultimo aliento del camino
el logro fue mas grande que el destino,
o la vida fue no más que una rutina
hasta el momento que termina
la miseria que absorbe la repetición de cada día
en busca de distintas armonías
en el reflejo de un rostro sin un sueño,
acabado por el tiempo.
Moja los labios el licor del olvido
que causa y resuelve los problemas del sendero
que cada día mas difícil se hace de recorrer.
Y porque nadie aspira a lo grande
Y porque nadie se siente prescindible.
Y camina acompañado de recuerdos,
y camina acompañado de lamentos,
porque en el ultimo momento de miseria,
no queda nada de brillo en su presencia,
y se debilita mas la luz que la alimenta,
y se siente débil e inútil.
No hizo nada para ser recordado, ni nada para ser olvidado,
No fue, ni el más bueno ni el más malo.
Ni mejor ni peor. Y por eso, aunque fue amado
Aunque en su último respiro, es acompañado,
quedará como el primer humano en el mundo,
Desconocido después de tantos años,
y al final, se pregunta:
¿Por qué no desafié a lo mas temido?
¿Por qué no emprendí el viaje a lo desconocido?
¿Por qué no decidí romper el silencio?
¿Por qué no pude resolver el misterio?
Y ahora, muero, y pienso, ¿Que he hecho?
Repetitivos movimientos cada día,
Cada tarde y cada noche, cada año de mi vida.
Entonces, ¿que hare?
¿Habrá un Dios que me recibirá en la vida eterna?
¿Habrá un demonio esperándome en mi condena?
O no habrá nada. Y acabe. Que se riegue el polvo.
Ya no puedo mover el sentimiento de pena y de ira.
No aguanto más esta agonía.
Me dejare llevar del orden natural.
Y esperaré otra oportunidad.
- Gabriel Roa.
En el último aliento del camino
En la última oración a lo divino
Habrá decepción o satisfacción
O habrá arrepentimiento
En el último callejón estrecho,
¿Habrá salida?
De la muerte no se escapa, pero
¿Fué una gran vida?
Un éxito o fracaso, si en la sangre bombea
Conformismo o es acaso
un intento de ser grande y un respiro
en el ultimo rezo a lo divino
en el ultimo aliento del camino
el logro fue mas grande que el destino,
o la vida fue no más que una rutina
hasta el momento que termina
la miseria que absorbe la repetición de cada día
en busca de distintas armonías
en el reflejo de un rostro sin un sueño,
acabado por el tiempo.
Moja los labios el licor del olvido
que causa y resuelve los problemas del sendero
que cada día mas difícil se hace de recorrer.
Y porque nadie aspira a lo grande
Y porque nadie se siente prescindible.
Y camina acompañado de recuerdos,
y camina acompañado de lamentos,
porque en el ultimo momento de miseria,
no queda nada de brillo en su presencia,
y se debilita mas la luz que la alimenta,
y se siente débil e inútil.
No hizo nada para ser recordado, ni nada para ser olvidado,
No fue, ni el más bueno ni el más malo.
Ni mejor ni peor. Y por eso, aunque fue amado
Aunque en su último respiro, es acompañado,
quedará como el primer humano en el mundo,
Desconocido después de tantos años,
y al final, se pregunta:
¿Por qué no desafié a lo mas temido?
¿Por qué no emprendí el viaje a lo desconocido?
¿Por qué no decidí romper el silencio?
¿Por qué no pude resolver el misterio?
Y ahora, muero, y pienso, ¿Que he hecho?
Repetitivos movimientos cada día,
Cada tarde y cada noche, cada año de mi vida.
Entonces, ¿que hare?
¿Habrá un Dios que me recibirá en la vida eterna?
¿Habrá un demonio esperándome en mi condena?
O no habrá nada. Y acabe. Que se riegue el polvo.
Ya no puedo mover el sentimiento de pena y de ira.
No aguanto más esta agonía.
Me dejare llevar del orden natural.
Y esperaré otra oportunidad.
- Gabriel Roa.