Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Con la noche del mundo
sobre sus espaldas,
son oscuridad
tras la desolación del feroz combate diario,
de su rumor sangriento.
Hay quien se levanta
para volver a caer.
Parece un esfuerzo inútil
el de esos cuerpos que luchan sin nada
contra el dolor,
que luchan sin nadie
contra el olvido.
Son oscuridad, de ella vienen,
arrastrando ausencias y flores sin esperanza;
hay sombras
que duermen a su lado
y a solas lloran,
que pasan a su lado
y ya nada piden.
Creciendo anda la cifra del dolor.
Si hay alguien ahí que pueda responder,
que diga si esto es vida,
si hay vida, si esta es la única vida posible;
porque de los sueños,
ya no deben quedar ni los cimientos.
sobre sus espaldas,
son oscuridad
tras la desolación del feroz combate diario,
de su rumor sangriento.
Hay quien se levanta
para volver a caer.
Parece un esfuerzo inútil
el de esos cuerpos que luchan sin nada
contra el dolor,
que luchan sin nadie
contra el olvido.
Son oscuridad, de ella vienen,
arrastrando ausencias y flores sin esperanza;
hay sombras
que duermen a su lado
y a solas lloran,
que pasan a su lado
y ya nada piden.
Creciendo anda la cifra del dolor.
Si hay alguien ahí que pueda responder,
que diga si esto es vida,
si hay vida, si esta es la única vida posible;
porque de los sueños,
ya no deben quedar ni los cimientos.