Como el primer mandamiento, del abecedario;
como los acuerdos de los tejados,
y los encuentros, de aves etéreas…
como esos nidos, de los consuelos, en la cuenca de los barcos…
como aquellas revoluciones, de las pequeñas cosas;
como esos mapas dorados, del amor, entre sus manos…
por este valor, que tiene el valor,
y por estas playas, donde regresa la calma…
por esas cumbres , de los condimentos delas sombras…
por eso tan nuestro,
y por esto, donde me abrazaba , tan loco e impetuoso…
acaso, como el león, entre sus composiciones…
acaso, como leones, entre las nubes…