Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
A veces,
tras algunos eclipses,
en los mares casi se apaga su oleaje.
Quedan huellas hambrientas
de noches secando sus ingobernables
desengaños, a la espera de recuperar
el natural quehacer de las olas.
A veces,
tras algunos eclipses,
en los mares casi se apaga su oleaje.
Quedan huellas hambrientas
de noches secando sus ingobernables
desengaños, a la espera de recuperar
el natural quehacer de las olas.