Laira
Poeta recién llegado
A veces tememos a los abrazos como a la muerte,
tememos a la tristeza como a la muerte.
Abogamos por el "sonríe" como si fuese una ristra
de ajos para ahuyentar a un no se qué.
Pero por mucho que demos vueltas,
en el meollo filosófico de cómo debemos sentir,
surge lo irremediable.
Debe ser como dedujo Serrat:
"Uno solo es lo que es y anda
siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,lo que no tiene es..."
Por lo que nos toca sonreír,
nos toca estar algo tristes,
muy tristes,
inconsolablemente tristes,
y a veces abrazar.
tememos a la tristeza como a la muerte.
Abogamos por el "sonríe" como si fuese una ristra
de ajos para ahuyentar a un no se qué.
Pero por mucho que demos vueltas,
en el meollo filosófico de cómo debemos sentir,
surge lo irremediable.
Debe ser como dedujo Serrat:
"Uno solo es lo que es y anda
siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,lo que no tiene es..."
Por lo que nos toca sonreír,
nos toca estar algo tristes,
muy tristes,
inconsolablemente tristes,
y a veces abrazar.
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