Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solo que de cuando
en cuando me gana
mi mal genio,
y entonces
me detengo a jugar
con los monstruos
que tú desprecias
y es un brincoteo
entre las aguas
negras.
Es puro respirar
smog, tú ya no
has vuelto, y yo
no quiero de regalo
este pórtico viejo
mis sandalias las
compre en el tiradero.
A veces no me
rio de los desastres
y me enfrasco platicando
con agazapados lamentos
y hacia abajo hay mutantes
que quizás me esten
compadeciendo.
Si quieres llamar
estaré pendiente
ya no voy a destrozar
caras sonrientes por
el placer de ver la grasa
rebosando.
Mira que bonito
el mar imaginario
se vale que sea
de cualquier color
a veces es mejor
no oír ni mirar, nada
es nuestro, yo no
atendí mi situación
por eso tengo así
los brazos.
A veces son
puros griterios
en los gentíos
arrabalescos, de
mujeres sin poder
o fortuna, mientras
el de arriba juega
cartas con la luna
cómo me abruma
cómo me mata
cómo me come
la maldita mierda
y el de la tierra
renta su casa roja
quién sabe désde
cuando.
Cerca, en una
distancia que
no conozco se
refugia una vida
una voz, cómo quisiera
que me dijeras que no
caeré, pero aquí
me tienes, aquí
me tengo, a veces
dejo de comerme
y voy siguiendo
la rayita blanca
de la perdición...
en cuando me gana
mi mal genio,
y entonces
me detengo a jugar
con los monstruos
que tú desprecias
y es un brincoteo
entre las aguas
negras.
Es puro respirar
smog, tú ya no
has vuelto, y yo
no quiero de regalo
este pórtico viejo
mis sandalias las
compre en el tiradero.
A veces no me
rio de los desastres
y me enfrasco platicando
con agazapados lamentos
y hacia abajo hay mutantes
que quizás me esten
compadeciendo.
Si quieres llamar
estaré pendiente
ya no voy a destrozar
caras sonrientes por
el placer de ver la grasa
rebosando.
Mira que bonito
el mar imaginario
se vale que sea
de cualquier color
a veces es mejor
no oír ni mirar, nada
es nuestro, yo no
atendí mi situación
por eso tengo así
los brazos.
A veces son
puros griterios
en los gentíos
arrabalescos, de
mujeres sin poder
o fortuna, mientras
el de arriba juega
cartas con la luna
cómo me abruma
cómo me mata
cómo me come
la maldita mierda
y el de la tierra
renta su casa roja
quién sabe désde
cuando.
Cerca, en una
distancia que
no conozco se
refugia una vida
una voz, cómo quisiera
que me dijeras que no
caeré, pero aquí
me tienes, aquí
me tengo, a veces
dejo de comerme
y voy siguiendo
la rayita blanca
de la perdición...