Nadie escribe
Poeta recién llegado
La nostalgia de hoy día reabrió un capricho,
las heridas y me entregó a la pena.
De esta sensibilidad barata solo saco eso,
y parece un mal chiste que,
teniendo un recuerdo que tanto reavivó mis ganas,
termine por escribir sobre lágrimas.
Pienso, te sueño y te imagino,
pero no te encuentro,
porque en ese apuro perdí la realidad.
Y si hay tanta verdad, como dicen,
en un sentimiento,
sospecho de la razón que hoy me pide olvidar.
Sospecho también que un día el viento
sople desde el mar tu recuerdo
y me lo quiere arrebatar
¿Qué haré entonces?
¿de dónde sacaré la verdad?
La piedra que era tu piedra, ¿me reconocerá?
Me niego a dejar que tu sueño se vaya.
Mas hoy dormiré tranquilo, agotado,
mañana espero de nuevo tu brisa temprana
que reviva la llama de otro día que pasa.
las heridas y me entregó a la pena.
De esta sensibilidad barata solo saco eso,
y parece un mal chiste que,
teniendo un recuerdo que tanto reavivó mis ganas,
termine por escribir sobre lágrimas.
Pienso, te sueño y te imagino,
pero no te encuentro,
porque en ese apuro perdí la realidad.
Y si hay tanta verdad, como dicen,
en un sentimiento,
sospecho de la razón que hoy me pide olvidar.
Sospecho también que un día el viento
sople desde el mar tu recuerdo
y me lo quiere arrebatar
¿Qué haré entonces?
¿de dónde sacaré la verdad?
La piedra que era tu piedra, ¿me reconocerá?
Me niego a dejar que tu sueño se vaya.
Mas hoy dormiré tranquilo, agotado,
mañana espero de nuevo tu brisa temprana
que reviva la llama de otro día que pasa.