Ricardo Leon De las Salas
Poeta fiel al portal
Del otro lado
estás tú
y me lees.
De este lado
estoy yo
y te escribo
buscando siempre motivos
para complacer tu lectura
esculpo y pulo mis versos
a fin de hacerlos dignos de ti.
Pero el poeta
no es como usted se lo imagina.
No escribe poemas por rutina
ni mucho menos por encargo.
Profundo dolor
las entrañas le calcinan
lo impelen a escribir
para exhorcizar sus fantasmas.
Miriadas que son oscuros habitantes
lo asechan
y lo atacan a mansalva
cuando menos lo cree
cuando menos lo intuye
cuando cree que la vida
le sonrìe por un isntante.
No hay piedad
con el poeta y su dolor.
No hay piedad
¡Ni siquiera en el amor!
estás tú
y me lees.
De este lado
estoy yo
y te escribo
buscando siempre motivos
para complacer tu lectura
esculpo y pulo mis versos
a fin de hacerlos dignos de ti.
Pero el poeta
no es como usted se lo imagina.
No escribe poemas por rutina
ni mucho menos por encargo.
Profundo dolor
las entrañas le calcinan
lo impelen a escribir
para exhorcizar sus fantasmas.
Miriadas que son oscuros habitantes
lo asechan
y lo atacan a mansalva
cuando menos lo cree
cuando menos lo intuye
cuando cree que la vida
le sonrìe por un isntante.
No hay piedad
con el poeta y su dolor.
No hay piedad
¡Ni siquiera en el amor!