La niebla acompañaba a la inmensa noche en su soledad, el alumnado de la School American English transitaba por las calles, entre ellos se encontraba Robert con un lento aprendizaje, caminaba hacia su parada o como él lo llamaba “The Station”. Sus pasos eran lentos, sin vida, sin ilusión, sin ruido, su transitar lo convertía en una persona “Stupid”. Todos los días pasar por lo mismo era sinónimo de muerte, nada interesante, nada nuevo, ni siquiera un perro echado en la acera; los grandes algodones blancos no resistían su llanto de niño y lo acobijaban en su pena, él quería volar pero alguien le había destrozado sus sueños “The english fucking” lo ha matado.
A unos pasos una banda de miserables borrachines discuten, carnes secas con rumbo al vacío, Robert pasa de largo, no contaba con el puño bien puesto en su mejilla por un desgraciado infeliz dominado por el alcohol, su libro “American English File” Second Edition sale disparado de su mochila con rumbo al río, todo se acabó para Robert, lo poco que tenia se ha esfumado, se marcha llorando en silencio y maldiciendo en Inglés, Robert ya no sale de casa.
El carísimo “American Book” se hunde a cada minuto, a cada segundo, abajo la vida marina lo recibe con brazos abiertos; los peces, las medusas y de más animales no cotidianos en los ríos hojean el libro destrozado, lo despedazan pero no lo comen, se sienten atraídos por sus letras, sus dibujos, sus recursos, y así al perder Robert su vida entera, otros seres han visto la luz.
Las tortugas a cada rato se saludan con la típica pregunta gringa How are you? Sin embargo aún no saben responder en Inglés, los caballitos de mar tan adorables se la pasan diciendo “Mother Fucking” or “Go to the cock”. Sin darse cuenta Robert regalo su intelecto inglés; con el tiempo los animales marinos sabrán expresarse correctamente.
A unos pasos una banda de miserables borrachines discuten, carnes secas con rumbo al vacío, Robert pasa de largo, no contaba con el puño bien puesto en su mejilla por un desgraciado infeliz dominado por el alcohol, su libro “American English File” Second Edition sale disparado de su mochila con rumbo al río, todo se acabó para Robert, lo poco que tenia se ha esfumado, se marcha llorando en silencio y maldiciendo en Inglés, Robert ya no sale de casa.
El carísimo “American Book” se hunde a cada minuto, a cada segundo, abajo la vida marina lo recibe con brazos abiertos; los peces, las medusas y de más animales no cotidianos en los ríos hojean el libro destrozado, lo despedazan pero no lo comen, se sienten atraídos por sus letras, sus dibujos, sus recursos, y así al perder Robert su vida entera, otros seres han visto la luz.
Las tortugas a cada rato se saludan con la típica pregunta gringa How are you? Sin embargo aún no saben responder en Inglés, los caballitos de mar tan adorables se la pasan diciendo “Mother Fucking” or “Go to the cock”. Sin darse cuenta Robert regalo su intelecto inglés; con el tiempo los animales marinos sabrán expresarse correctamente.