Aunque el mundo me diga que es inútil,
aunque el sol se esfume con tus ojos,
aunque rinda homenaje a lo imposible,
y mi amor se canse de estar solo.
Aunque cuente mil ovejas en mis noches,
y mil noches se encarguen de soñarte,
aunque cubra de promesas a mi alma,
y ni una consiga consolarme.
Aunque toquen las campanas del olvido,
aunque llegue el invierno a mi morada,
aunque abrace a la bandera del prejuicio,
y esos dedos me obsequien su mirada.
Aunque pierda a cada paso una sonrisa,
y el destino me clave sus puñales,
¡no dormiré en el altar que se levanta
donde el cielo decide resignarse!
aunque el sol se esfume con tus ojos,
aunque rinda homenaje a lo imposible,
y mi amor se canse de estar solo.
Aunque cuente mil ovejas en mis noches,
y mil noches se encarguen de soñarte,
aunque cubra de promesas a mi alma,
y ni una consiga consolarme.
Aunque toquen las campanas del olvido,
aunque llegue el invierno a mi morada,
aunque abrace a la bandera del prejuicio,
y esos dedos me obsequien su mirada.
Aunque pierda a cada paso una sonrisa,
y el destino me clave sus puñales,
¡no dormiré en el altar que se levanta
donde el cielo decide resignarse!