Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi infancia primera
mi amorosa maestra
me llevó de su diestra
camino de la escuela,
y fue con su paciencia
y bajo su mirar
que aprendí a deletrear
y contar a conciencia.
¡En tantas semillitas
ella dio su ternura!
¡con su mano segura
formó a tantas niñitas!
...¡Ah, cómo se alegraba
su mirada al oírme!
"el gato de Tomasa"
...¿Ya sabes?, exclamaba.
Y misia Aura tomaba
mi mano entre las suyas
para que yo pudiera
escribir las palabras.
¡Ay, mi escuela Sendrea,
yo que tanto te quise!
¡que ratos tan felices!
...ya no existes...¡que pena!
Cuando pienso en tus aulas
tan llenas de cariño,
me siento como un niño
y recuerdo a misia Aura,
la amorosa maestra
que me enseñó a leer
en mi infancia primera
en los tiempos...de ayer.
mi amorosa maestra
me llevó de su diestra
camino de la escuela,
y fue con su paciencia
y bajo su mirar
que aprendí a deletrear
y contar a conciencia.
¡En tantas semillitas
ella dio su ternura!
¡con su mano segura
formó a tantas niñitas!
...¡Ah, cómo se alegraba
su mirada al oírme!
"el gato de Tomasa"
...¿Ya sabes?, exclamaba.
Y misia Aura tomaba
mi mano entre las suyas
para que yo pudiera
escribir las palabras.
¡Ay, mi escuela Sendrea,
yo que tanto te quise!
¡que ratos tan felices!
...ya no existes...¡que pena!
Cuando pienso en tus aulas
tan llenas de cariño,
me siento como un niño
y recuerdo a misia Aura,
la amorosa maestra
que me enseñó a leer
en mi infancia primera
en los tiempos...de ayer.
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