C
Caperucito
Invitado
Buen día, guapa lobita.
Buen día, Caperucito,
¿Maja, me estás esperando?
Por supuesto, ¿tienes frío?
Hace un rasca que traspasa
en tu lindo bosquecillo,
¿no ponéis calefacción
para alegrar el camino?
Esa capa que tú llevas
no es de lana. Ven conmigo
que no muerdo. Solo ven,
que al calor yo te convido.
Yo no voy porque me asustan
tus afilados colmillos.
¿Cómo quieres que te diga
que eres loba y no me fío?
No seas tonto, buen mozo,
que no como, tú tranquilo
dame la mano sin miedo
y yo te daré mi abrigo.
Loba lobera lobita
me encantaría ir contigo,
pero no quiero sentir
en el culo tu mordisco.
Qué desconfiado, leñe:
yo no muerdo, te repito,
desde anoche soy vegana,
solo quiero tu cariño.
No pongas ojos de buena.
Que me lías. Serás bicho,
que te pintas zalamera
y me quieres pa cocido.
Hasta luego, guapa loba
Adiós, mi Caperucito,
que solita que me dejas,
dulce niño, mi capricho.
Ahora que no me oyes
qué desgracia, no te pillo,
dejas pobre mi estofado
tú que me hueles tan rico.
Ahora que no me oyes,
mi lobita, si te pillo
no te suelto y ya veremos
quién de los dos es comido.
Buen día, Caperucito,
¿Maja, me estás esperando?
Por supuesto, ¿tienes frío?
Hace un rasca que traspasa
en tu lindo bosquecillo,
¿no ponéis calefacción
para alegrar el camino?
Esa capa que tú llevas
no es de lana. Ven conmigo
que no muerdo. Solo ven,
que al calor yo te convido.
Yo no voy porque me asustan
tus afilados colmillos.
¿Cómo quieres que te diga
que eres loba y no me fío?
No seas tonto, buen mozo,
que no como, tú tranquilo
dame la mano sin miedo
y yo te daré mi abrigo.
Loba lobera lobita
me encantaría ir contigo,
pero no quiero sentir
en el culo tu mordisco.
Qué desconfiado, leñe:
yo no muerdo, te repito,
desde anoche soy vegana,
solo quiero tu cariño.
No pongas ojos de buena.
Que me lías. Serás bicho,
que te pintas zalamera
y me quieres pa cocido.
Hasta luego, guapa loba
Adiós, mi Caperucito,
que solita que me dejas,
dulce niño, mi capricho.
Ahora que no me oyes
qué desgracia, no te pillo,
dejas pobre mi estofado
tú que me hueles tan rico.
Ahora que no me oyes,
mi lobita, si te pillo
no te suelto y ya veremos
quién de los dos es comido.