Mercedes
Poeta adicto al portal
A mi eternidad
Nací grabada a la vida con 100 años de existencia.
Voy muriendo pegada a un respirar con estacas de desamor.
Enorme es la eternidad que Dios me dio con reinas frías,
con las que se combate a corazón agrietado y alma blandecida.
Cada ella es un fiero juez que me condena.
Pidiendo una oración de salvación, por esta pena.
Bajo una serenidad engañosa, me quejo a mil maldiciones.
Sin puerto a la paz, imposible mi búsqueda a ser mortal.
Nací grabada a un libro de heridas no curadas.
Unida a la letra y a la ausencia de ser amada.
Soy eterna cuando mi siento prisionera de suplicios,
como una sombra; como un aire oscurecido.
Para verme muerta, basta con verme despierta.
No es posible tragarme las soledades que me resta.
Nací grabada a un hondo suspiro;
el amor es tan sólo algo no vivido.
Arrullada de mi consuelo, cruzó cada reposo.
No alcanzo un sueño, hallo sólo sollozos.
Corre en mi venas, sigue corriendo, la vida a cadenas.
Por caricia sin piel, por beso ausente, por eternidad fiel.
Nací grabada a la vida con 100 años de existencia.
Voy muriendo pegada a un respirar con estacas de desamor.
Enorme es la eternidad que Dios me dio con reinas frías,
con las que se combate a corazón agrietado y alma blandecida.
Cada ella es un fiero juez que me condena.
Pidiendo una oración de salvación, por esta pena.
Bajo una serenidad engañosa, me quejo a mil maldiciones.
Sin puerto a la paz, imposible mi búsqueda a ser mortal.
Nací grabada a un libro de heridas no curadas.
Unida a la letra y a la ausencia de ser amada.
Soy eterna cuando mi siento prisionera de suplicios,
como una sombra; como un aire oscurecido.
Para verme muerta, basta con verme despierta.
No es posible tragarme las soledades que me resta.
Nací grabada a un hondo suspiro;
el amor es tan sólo algo no vivido.
Arrullada de mi consuelo, cruzó cada reposo.
No alcanzo un sueño, hallo sólo sollozos.
Corre en mi venas, sigue corriendo, la vida a cadenas.
Por caricia sin piel, por beso ausente, por eternidad fiel.