José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando no deje restos humanos
seré viejo de carne,
mierda de ojos.
Disminuirá mi olor pero empezaré a morir.
Cianuro,
de tanto en tanto, en soledad.
Embriaga el cielo,
su pecho fiel.
A la cabeza un tiro.
Al aire
un tiro
Dos tiros
El tiempo infantil se ha ido
de patas arriba.
Déjame sumergir en tu piscina.
Espíritus vivientes.
Moribundos disculpad.
Lloro.
Escupo furia
lleno de hierba.
Muchacho
quizás tan solo seas
el escupitajo que saqué con furia
convocando prostitución
de almas,
quizás tan solo seas
mi cerebro, que salió disparado
en mi último suicidio.
seré viejo de carne,
mierda de ojos.
Disminuirá mi olor pero empezaré a morir.
Cianuro,
de tanto en tanto, en soledad.
Embriaga el cielo,
su pecho fiel.
A la cabeza un tiro.
Al aire
un tiro
Dos tiros
El tiempo infantil se ha ido
de patas arriba.
Déjame sumergir en tu piscina.
Espíritus vivientes.
Moribundos disculpad.
Lloro.
Escupo furia
lleno de hierba.
Muchacho
quizás tan solo seas
el escupitajo que saqué con furia
convocando prostitución
de almas,
quizás tan solo seas
mi cerebro, que salió disparado
en mi último suicidio.
Última edición: