• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

A las Urracas

puroamor

Poeta fiel al portal


Yo recuerdo que en el mango

anidaban las Urracas.

Era a fines del invierno,

cuando todas emigraban.

Y graznaban mucho rato,

y volaban entre ramas,

a sus plumas las evoco,

unas blancas, otras pardas.

El copete levantado,

cual corona majestuosa,

lo movían con cuidado,

y aleteaban cautelosas.

Y las nubes, como palmas

por el viento furibundo,

anunciaban la llegada,

de ese frío que entumece.

Y se iban hacia el sur,

me dejaban solo un año.

Más los tiempos han cambiado,

no volvieron esos pájaros

a habitar en esas ramas.

Es el hombre y su progreso,

que las lleva en retroceso,

¿Las Urracas se extinguieron?,

¿o se esconden de la muerte?,

no comprendo porque al hombre,

no le importa ya su suerte.

Se acabaron esos días,

se acabaron esos años,

y en el fondo de mi esencia,

las Urracas…,¡las extraño!

 
Me imagino que las pobres urracas (muy denostadas, por cierto...) han tenido que cambiar sus hábitats y sus hábitos debido a nuestra especie de discapacidad para el sentido común, para entender cómo vivir en un mundo que es de todas las especies y en el que cada ser vivo e incluso la materia inerte juegan un papel importante.

Pero tu poema, mi compa, me hizo recordar un viejo cómic, que veía mucho de niño: "Las urracas parlanchinas". Dos pájaros muy pícaros y graciosos. Intenté colocar una imagen de ellas aquí, pero no lo logro.

En fin, un excelente poema, mi pana. Saludos.

¡Ah! Te cuento que mi ciudad (Caracas) de un tiempo a esta parte se ha visto obsequiada por la presencia de muchos guacamayos. Tal vez los conozcas aunque sea por fotografías, ya que son aves tropicales y no sé si los hay donde vives. Son grandes pericos (los más grandes, de hecho) muy coloridos, muy ruidosos y muy amigables . Y para que se te genere un poco de esperanza, te cuento también que mucha gente los atrae hacia sus casas ofreciéndoles frutas, que es lo que más comen. Es decir, la gente no los caza, no los está destruyendo ni apresando, sino que les ha dado la bienvenida... es como un acuerdo social tácito. Constituyen un verdadero adorno natural para la ciudad, de hace tal vez unos quince años hasta el presente. Así que de repente, con un poco de suerte, vuelvas a ver llegar tus entrañables urracas un día de estos.

Saludos.
 
Hermoso y reflexivo poema. Es muy cierto lo que dices en esos preciosos versos... cuanto daño le estamos infligiendo al mundo en aras de la ambición. Mis saludos mas cordiales.

Agradezco tus amables palabras, que reconocen la existencia de un grave problema, muy difícil de solucionar para los que ya vamos de salida de este mundo, pues las rienda del nuevo orden lo tendrán los jóvenes, algunos harán empatía con la causa, los líderes nobles, más los líderes desalmados y corruptos, esos, terminará destruyendo el planeta, a menos que los milagros existan.

Saludos, abrazos y besos.

puroamor
 
Me imagino que las pobres urracas (muy denostadas, por cierto...) han tenido que cambiar sus hábitats y sus hábitos debido a nuestra especie de discapacidad para el sentido común, para entender cómo vivir en un mundo que es de todas las especies y en el que cada ser vivo e incluso la materia inerte juegan un papel importante.

Pero tu poema, mi compa, me hizo recordar un viejo cómic, que veía mucho de niño: "Las urracas parlanchinas". Dos pájaros muy pícaros y graciosos. Intenté colocar una imagen de ellas aquí, pero no lo logro.

En fin, un excelente poema, mi pana. Saludos.

¡Ah! Te cuento que mi ciudad (Caracas) de un tiempo a esta parte se ha visto obsequiada por la presencia de muchos guacamayos. Tal vez los conozcas aunque sea por fotografías, ya que son aves tropicales y no sé si los hay donde vives. Son grandes pericos (los más grandes, de hecho) muy coloridos, muy ruidosos y muy amigables . Y para que se te genere un poco de esperanza, te cuento también que mucha gente los atrae hacia sus casas ofreciéndoles frutas, que es lo que más comen. Es decir, la gente no los caza, no los está destruyendo ni apresando, sino que les ha dado la bienvenida... es como un acuerdo social tácito. Constituyen un verdadero adorno natural para la ciudad, de hace tal vez unos quince años hasta el presente. Así que de repente, con un poco de suerte, vuelvas a ver llegar tus entrañables urracas un día de estos.

Saludos.

Muchas gracias por tu comentario estimado César, yo también quisera creer, como tú dices, que es nada más producto de un cambio de habitat y no las nefastas consecuencias de nuestras acciones y omisiones. No sirve de mucho ser un observador pasivo de la destrucciòn de la vida en aras del "progreso", pero, bueno. si eso sucede con los humanos, que no podemos esperar que no suceda con los animales.


Saludos y abrazos cordiales.

puroamor.
 
Última edición:

Yo recuerdo que en el mango

anidaban las Urracas.

Era a fines del invierno,

cuando todas emigraban.

Y graznaban mucho rato,

y volaban entre ramas,

a sus plumas las evoco,

unas blancas, otras pardas.

El copete levantado,

cual corona majestuosa,

lo movían con cuidado,

y aleteaban cautelosas.

Y las nubes, como palmas

por el viento furibundo,

anunciaban la llegada,

de ese frío que entumece.

Y se iban hacia el sur,

me dejaban solo un año.

Más los tiempos han cambiado,

no volvieron esos pájaros

a habitar en esas ramas.

Es el hombre y su progreso,

que las lleva en retroceso,

¿Las Urracas se extinguieron?,

¿o se esconden de la muerte?,

no comprendo porque al hombre,

no le importa ya su suerte.

Se acabaron esos días,

se acabaron esos años,

y en el fondo de mi esencia,

las Urracas…,¡las extraño!

Que terrible una especie desaparece y con ello nuestra empatía por otros seres vivos, un gusto, saludos.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba