Orfelunio
Poeta veterano en el portal
A la luz de un viejo sol
Impensado estaba el mundo
que nació para vivir
del agujero más profundo
de un lugar para morir.
Contestado queda el dicho
que acumula el mal ajeno:
con matar a solo un bicho
mataré al bicho eterno.
Aunque suene una campana
no es su música el quejido,
lo que se oye ya se gana
al que escucha y al oído.
Por un sol se ve a las claras
a las alas implorando
del ocaso las amarras
que en la tierra están clavando.
Y entre tanto llanto y son,
una alegre melodía
nos renace cada día
a la luz de un viejo sol.
Impensado estaba el mundo
que nació para vivir
del agujero más profundo
de un lugar para morir.
Contestado queda el dicho
que acumula el mal ajeno:
con matar a solo un bicho
mataré al bicho eterno.
Aunque suene una campana
no es su música el quejido,
lo que se oye ya se gana
al que escucha y al oído.
Por un sol se ve a las claras
a las alas implorando
del ocaso las amarras
que en la tierra están clavando.
Y entre tanto llanto y son,
una alegre melodía
nos renace cada día
a la luz de un viejo sol.