IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nadando entre caóticas oscilaciones,
buscando el límite de toda percepción,
donde cae el corazón,
donde la emoción enmudece,
donde resurge con suerte, la suerte,
nadando, a veces, a contracorriente,
iluminando a cada suspiro,
pasos que son solo sendero,
inacabable,
saltos desahogados,
para ahogarme en el cansancio,
avisto un horizonte negro,
que se aprecia cercano,
cada vez
que caigo sumido
en la desesperación,
sigo impulsado,
con pulso de muerto,
muero y aún vivo,
pero no vivo en cualquier mar,
umbral de recuerdos,
para navegantes sin sol ni norte,
porque siempre he de estar muerto.
buscando el límite de toda percepción,
donde cae el corazón,
donde la emoción enmudece,
donde resurge con suerte, la suerte,
nadando, a veces, a contracorriente,
iluminando a cada suspiro,
pasos que son solo sendero,
inacabable,
saltos desahogados,
para ahogarme en el cansancio,
avisto un horizonte negro,
que se aprecia cercano,
cada vez
que caigo sumido
en la desesperación,
sigo impulsado,
con pulso de muerto,
muero y aún vivo,
pero no vivo en cualquier mar,
umbral de recuerdos,
para navegantes sin sol ni norte,
porque siempre he de estar muerto.