Barzagath
Poeta recién llegado
Cuando emerges de tu pantano,
la ofrenda que damos al averno,
sofoca lento al demonio interno,
durmiente en tu seno mundano
la piel del olvido, emana quejas,
nos alimentamos como chacales,
del tiempo, cuyos rocíos venales
trae rojizas mareas como rejas
¡Ah! en tus venas fluye un vinagre
amargo y cobrizo, tonos amargos
que yacen como lejía en tu sangre
la juventud es un soplo de antaño
y la cobardía dilatada entre letargos
te posee como un Incubo huraño
Barzagath, Buena Luna.
la ofrenda que damos al averno,
sofoca lento al demonio interno,
durmiente en tu seno mundano
la piel del olvido, emana quejas,
nos alimentamos como chacales,
del tiempo, cuyos rocíos venales
trae rojizas mareas como rejas
¡Ah! en tus venas fluye un vinagre
amargo y cobrizo, tonos amargos
que yacen como lejía en tu sangre
la juventud es un soplo de antaño
y la cobardía dilatada entre letargos
te posee como un Incubo huraño
Barzagath, Buena Luna.