Darkshade
Poeta adicto al portal
Mis pies se enredaron como hiedras a tu engaño:
pestilencia en pez, no surtió efecto más que torpe vagabundo.
Mi lengua posó toda su lujuria sobre tu amarga clorofila, antes destilada;
mis cascabeles han rodado y entre tus brazos se han mecido:
tu amor no dura más que el tiempo corriente
de una lágrima por mejilla.
Han brotado de mi pecho en flor angustias y melancolías;
Mi Bien ha sido abandonarte,
Mi Mal, tus nauseabundos hijos.
Me invalido: mi Mal, la esperanza; La espera que danza, la lanza;
No es un mapa la Nación, como tampoco son estas letras mi dolor;
Hechas grafía, carta poesía tu interpretación en trascendencia,
esta mirada no inventa más que bichos muertos.
Se han roto imágenes del anciano cielo, desgarro telúrico de algodones y lino;
entre mis ojos la abertura se despide,
las pisadas sobre mi espalda te hacen muecas;
Y sonrío, frenando el posible nacimiento de algún llanto soporífero;
¿Habrán de condenarme por este aborto substancial de mis desgracias?
Sabré que ni sabandija ni rastrera; simplemente fiel al canto.
Ya repartiremos Tú y yo los bienes y los males.
pestilencia en pez, no surtió efecto más que torpe vagabundo.
Mi lengua posó toda su lujuria sobre tu amarga clorofila, antes destilada;
mis cascabeles han rodado y entre tus brazos se han mecido:
tu amor no dura más que el tiempo corriente
de una lágrima por mejilla.
Han brotado de mi pecho en flor angustias y melancolías;
Mi Bien ha sido abandonarte,
Mi Mal, tus nauseabundos hijos.
Me invalido: mi Mal, la esperanza; La espera que danza, la lanza;
No es un mapa la Nación, como tampoco son estas letras mi dolor;
Hechas grafía, carta poesía tu interpretación en trascendencia,
esta mirada no inventa más que bichos muertos.
Se han roto imágenes del anciano cielo, desgarro telúrico de algodones y lino;
entre mis ojos la abertura se despide,
las pisadas sobre mi espalda te hacen muecas;
Y sonrío, frenando el posible nacimiento de algún llanto soporífero;
¿Habrán de condenarme por este aborto substancial de mis desgracias?
Sabré que ni sabandija ni rastrera; simplemente fiel al canto.
Ya repartiremos Tú y yo los bienes y los males.
Última edición: