Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Esas noches de altas fiebres,
sueños raros nos asaltan,
rojo oscuro son las liebres,
las gacelas ya no saltan
y en los mares no hay colores,
ni hay aromas en las flores.
Ya no hay rallas de tigrillos,
ya no hay cantos en las aves,
ni elefantes con colmillos
y las nieves no son suaves.
Noches negras siempre largas,
pesadillas siempre amargas.
Mas la noche se termina
cuando llega la mañana,
corre alegre la cortina,
danza libre la ventana
y elefantes y tigrillos
siguen grises y amarillos.
Y las aves y las flores
recuperan sus colores.
sueños raros nos asaltan,
rojo oscuro son las liebres,
las gacelas ya no saltan
y en los mares no hay colores,
ni hay aromas en las flores.
Ya no hay rallas de tigrillos,
ya no hay cantos en las aves,
ni elefantes con colmillos
y las nieves no son suaves.
Noches negras siempre largas,
pesadillas siempre amargas.
Mas la noche se termina
cuando llega la mañana,
corre alegre la cortina,
danza libre la ventana
y elefantes y tigrillos
siguen grises y amarillos.
Y las aves y las flores
recuperan sus colores.