223. El canario y el clavel
Sorprendidos, un canario y un clavel
por el viento se dejaron arrastrar
y los dos aparecieron en la mar,
en las olas al compás de un carrusel.
En las crestas parecidas a un corcel,
ignorantes de la magia de nadar,
con las aguas incapaces de bregar,
le pidieron soluciones a un jurel.
El jurel, desencajado, respondía:
-¿Pero cómo detener el oleaje?-
Su mirada, que era triste, deprimía.
¡Me parece que perdemos el pelaje!
Con sollozos el canario se afligía...
Y el clavel se despojaba de su traje.
xxx
Churrete
Sorprendidos, un canario y un clavel
por el viento se dejaron arrastrar
y los dos aparecieron en la mar,
en las olas al compás de un carrusel.
En las crestas parecidas a un corcel,
ignorantes de la magia de nadar,
con las aguas incapaces de bregar,
le pidieron soluciones a un jurel.
El jurel, desencajado, respondía:
-¿Pero cómo detener el oleaje?-
Su mirada, que era triste, deprimía.
¡Me parece que perdemos el pelaje!
Con sollozos el canario se afligía...
Y el clavel se despojaba de su traje.
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Churrete