MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
..........
Tengo resentimiento en el ayer,
las aguas eran tan limpias y en calma,
nadie usurpaba todavía mi alma
ni siquiera al ver el alba nacer.
Aún puedo ver el atardecer
bajo la sombra de la vieja palma,
con la mirada fría que desalma
la esperanza que no vi renacer.
En ella esta querella persistente
remonta mi voz por la estrecha calle
donde el silencio es tan inexistente;
en cada insignificante detalle.
pues cada caricia es incompetente
hasta que el corazón roto batalle.
María