MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Otra vez estás ahí, a la orilla del abismo,
transmutando con el aroma del vacío.
A veces me tientas con tu gélido brío,
labrando tus calderas con tal cinismo.
Es la sed perpetua de tu ser el bautismo
del poema, es tu soledad mi desvarío,
es tu yaciente pena la que envuelve en frío
cada noche seca, cerca de tu fiel realismo.
Yo soy como tú errante, muy silenciosa,
soy flor muerta, soy la desembocadura
de la muerte, con la voz llana y tenebrosa.
Somos la blanca soledad, esta armadura
inerte, nos hace fuerte sobre la frondosa
llanura de nuestra constante sepultura.
Marianne.- Dennise
Otra vez estás ahí, a la orilla del abismo,
transmutando con el aroma del vacío.
A veces me tientas con tu gélido brío,
labrando tus calderas con tal cinismo.
Es la sed perpetua de tu ser el bautismo
del poema, es tu soledad mi desvarío,
es tu yaciente pena la que envuelve en frío
cada noche seca, cerca de tu fiel realismo.
Yo soy como tú errante, muy silenciosa,
soy flor muerta, soy la desembocadura
de la muerte, con la voz llana y tenebrosa.
Somos la blanca soledad, esta armadura
inerte, nos hace fuerte sobre la frondosa
llanura de nuestra constante sepultura.
Marianne.- Dennise