Newton Vega
Poeta fiel al portal
100 VERSOS A MI HIJO.
( CARTA ABIERTA ).
Hijo, tenemos que hablar,
Te noto muy ofuscado
Confundido, preocupado
Ahogándote en un mar
Tempestuoso, y sin hallar
Una puerta, una salida
Por la que tu alma afligida
Encuentre paz y sosiego,
Óyeme – hijo – te ruego
Yo se algo de la vida.
Problemas en el trabajo…?
El trabajo es acción
Es virtud, es distracción
Da placer y buen relajo
Adelántate el destajo
Y complace a tus sentidos
Que tus momentos vividos
Compensen duras jornadas
Viviéndolas, moderadas
Tendrás tus gustos cumplidos.
Sea siempre tu bandera
Cumplir fiel a tu tarea
Por humilde que esta sea
Es la forma más certera
De saber que en primavera
Las flores colman los prados
Tendrás tus reales guardados
Para los tiempos peores
Porque siempre habrán flores
Aun cuando sequen tus vados.
Sin amor… y sin pasión?
Con tan imponente pinta*
Habría una chica distinta
Para cualquier ocasión
Pero ten por precaución
Involucrar solo a una
Viendo la buena fortuna
De sus dones, su virtud
Y unido a tu juventud
Podrás conquistar la luna.
Tenla siempre protegida
Con el calor de tus brazos
Y seguro en sus regazos
Surgirá una nueva vida
Darlo todo sin medida
sin esperar recompensa
Es una buena defensa
A los crudos temporales
los miedos irracionales
Que hacen la vida tensa.
Apoya tu ser terrenal
En la fuerza de tu fe
Levanta los ojos, ve
Sigue al padre celestial
Recuerda que lo material
Es una oportunidad
Que te da comodidad
Y relativa bonanza
Pero nunca la confianza
De paz y felicidad.
Amigos…?, solo algunos
De quienes podemos fiarnos
Y otros para engañarnos
¡ Obsequiosos, oportunos !
Con sus instintos gatunos
Te lisonjean y alaban
Y por la espalda, clavan
Con alevosa ventaja
La traicionera navaja
De envidias que te guardaban.
Por eso hijo querido
Ten los ojos bien abiertos
Tus reflejos muy despiertos
A todo lo desconocido
Predispón tu buen oído
Al clamor de la razón
Sine qua non condición
De vivir con alegría
Y alcanzar sabiduría
Nacida del corazón.
Haz de tus años mozos
Un himno al optimismo
Tu vigor y dinamismo
Te eviten tiempos luctuosos
Que algunos alharacosos
Nos suelen ocasionar.
Es mejor reflexionar
Y hablar con sensatez
Para que tu interno juez
No te pueda condenar.
Yo me voy, me voy contento
Pero estoy donde ya sabes
Solo espero que tus naves
Surquen siempre con buen viento
Y con eólico aliento
Y prístino catalejo
Veras que mi verbo añejo
Aun cuando suene a cuadre,**
Es el anhelo de un padre
Y te da como consejo.
* Bien parecido, de buen ver.
** Amonestación, reprimenda.
( CARTA ABIERTA ).
Hijo, tenemos que hablar,
Te noto muy ofuscado
Confundido, preocupado
Ahogándote en un mar
Tempestuoso, y sin hallar
Una puerta, una salida
Por la que tu alma afligida
Encuentre paz y sosiego,
Óyeme – hijo – te ruego
Yo se algo de la vida.
Problemas en el trabajo…?
El trabajo es acción
Es virtud, es distracción
Da placer y buen relajo
Adelántate el destajo
Y complace a tus sentidos
Que tus momentos vividos
Compensen duras jornadas
Viviéndolas, moderadas
Tendrás tus gustos cumplidos.
Sea siempre tu bandera
Cumplir fiel a tu tarea
Por humilde que esta sea
Es la forma más certera
De saber que en primavera
Las flores colman los prados
Tendrás tus reales guardados
Para los tiempos peores
Porque siempre habrán flores
Aun cuando sequen tus vados.
Sin amor… y sin pasión?
Con tan imponente pinta*
Habría una chica distinta
Para cualquier ocasión
Pero ten por precaución
Involucrar solo a una
Viendo la buena fortuna
De sus dones, su virtud
Y unido a tu juventud
Podrás conquistar la luna.
Tenla siempre protegida
Con el calor de tus brazos
Y seguro en sus regazos
Surgirá una nueva vida
Darlo todo sin medida
sin esperar recompensa
Es una buena defensa
A los crudos temporales
los miedos irracionales
Que hacen la vida tensa.
Apoya tu ser terrenal
En la fuerza de tu fe
Levanta los ojos, ve
Sigue al padre celestial
Recuerda que lo material
Es una oportunidad
Que te da comodidad
Y relativa bonanza
Pero nunca la confianza
De paz y felicidad.
Amigos…?, solo algunos
De quienes podemos fiarnos
Y otros para engañarnos
¡ Obsequiosos, oportunos !
Con sus instintos gatunos
Te lisonjean y alaban
Y por la espalda, clavan
Con alevosa ventaja
La traicionera navaja
De envidias que te guardaban.
Por eso hijo querido
Ten los ojos bien abiertos
Tus reflejos muy despiertos
A todo lo desconocido
Predispón tu buen oído
Al clamor de la razón
Sine qua non condición
De vivir con alegría
Y alcanzar sabiduría
Nacida del corazón.
Haz de tus años mozos
Un himno al optimismo
Tu vigor y dinamismo
Te eviten tiempos luctuosos
Que algunos alharacosos
Nos suelen ocasionar.
Es mejor reflexionar
Y hablar con sensatez
Para que tu interno juez
No te pueda condenar.
Yo me voy, me voy contento
Pero estoy donde ya sabes
Solo espero que tus naves
Surquen siempre con buen viento
Y con eólico aliento
Y prístino catalejo
Veras que mi verbo añejo
Aun cuando suene a cuadre,**
Es el anhelo de un padre
Y te da como consejo.
* Bien parecido, de buen ver.
** Amonestación, reprimenda.
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