musador
esperando...
0. Introducción
Más allá del caso de encuentro de dos vocales inacentuadas en el seno de una palabra, en que proponemos adoptar como regla la sinéresis, abundan los ejemplos en que los poetas practican las sinéresis y las diéresis, es decir donde la métrica une lo que la ortografía separa o separa lo que la ortografía une. No hay, sin embargo, más casos donde yo vea la regularidad estadística suficiente como para establecer nuevas reglas. De cualquier manera a la hora de medir versos es conveniente conocer estos casos, y por ello haremos una somera descripción de los más frecuentes. Mi propósito es solo ofrecer a los usuarios interesados un panorama de los fenómenos de este tipo en la poesía magistral.
Esta diversidad que comentamos en el tratamiento que los poetas dan a los encuentros de vocales se da entre distintos poetas, es decir que en general el tratamiento de un mismo poeta es bastante consistente, aunque pueda diferir del de otros. Las causas de esta diversidad son muchas veces atribuibles a la influencia de otros idiomas en la pronunciación del nuestro, y por lo tanto tienen carácter histórico y local. Por ejemplo mencionamos que muchos poetas del siglo XVI y XVII, cuando nuestro idioma ya estaba bastante establecido, dominaban el latín; este dominio del latín les hacía tener conciencia de la etimología de las palabras y, a veces, respetaban esta etimología en su pronunciación (esto explica algunas diéresis típicas, como en la palabra «fiel»). Otro caso es el de la influencia de las lenguas americanas originarias, que suelen tener menos vocales que la nuestra, en los escritores latinoamericanos; esta influencia explica quizás la tendencia a cerrar la vocal «e», pronunciándola casi como «i», provocando la sinéresis en palabras como «tambaleante», «leones», etcétera. También hay seguramente influencia del gallego, el catalán, el portugués... Otros casos hay en que las diéresis están causadas quizás por las consonantes vecinas al diptongo, que hacen difícil su pronunciación en una sola sílaba: este parece ser el caso en palabras como «cruel», «suave», «ruido», etcétera.
1. Casos y Ejemplos.
Los casos que nos quedan por analizar son los encuentros, dentro de una palabra, de una vocal inacentuada con una acentuada.
A los fines de la clasificación, según la propuesta de Esteban Torre (ver http://www.mundopoesia.com/foros/temas/zeuxis-y-azeuxis-1.545217/), usaré las palabras «zeuxis» cuando las vocales se unen y «azeuxis» cuando no se unen.
Cuando los ejemplos de verso no son endecasílabos, aclaro a su derecha la métrica.
1.1. Cuando la vocal acentuada es más cerrada que la inacentuada, en general no hay zeuxis, es decir que se respeta la norma ortográfica (río, tea, loa, caída, proa, Mahoma). Un caso raro es el adverbio «aún», que muchos poetas tratan como de una sola sílaba.
1.2. Cuando hay diptongo decreciente, en general no hay azeuxis (amáis, tenéis, caigas).
1.3. Casos «eá», «eó» «oá». En estos casos son frecuentes las zeuxis entre los escritores americanos. Estas zeuxis son a veces frágiles, es decir que se rompen por razones rítmicas. También hay casos entre autores españoles clásicos.
1.3.1. Ejemplos
1.3.1.1. Jorge Luis Borges practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos, aunque rompiendo algunas de ellas bajo el peso del énfasis rítmico. Obsérvese que hay varios casos en que la misma palabra es tratada de distinta manera según su lugar en el verso.
zeuxis:
Oblicuo alfil y p(eo)nes agresores.
Cuyo anfit(ea)tro es hoy toda la tierra.
Reina, torre directa y p(eó)n ladino
Que arma en el alba un sigiloso t(ea)tro.
R(ea)les, imaginarias y dudosas,
De Judá L(eó)n, que era rabino en Praga.
De caballos y l(eo)nes, y oigo el eco
azeuxis:
Y la noche cargada de le][ones.
Y la cabeza de le][ón que muerde
En que Dios no ha cre][ado los colores.
Judá Le][ón se dio a permutaciones
Cielo para unos pocos,fue cre][ado
Les diste en el.camino tu fuego y tus le][ones. (7+7)
Nos prodiga su música, su fuego y sus le][ones. (7+7)
3.1.2. Luis de Góngora practica sistemáticamente la azeuxis en estos casos, con algunas excepciones:
zeuxis
mal ellos y p(eo)r ellas derramadas.
por el suelo andaluz tu r(ea)l camino
azeuxis:
Onde][ábale el viento que corría
en su te][atro, sobre el viento armado,
do el pájaro re][al su vista afina,
que al tiempo mil libre][as le habéis roto
he visto blanque][ando las arenas
teñidas en la sangre de le][ales
las nobles moras son quinas re][ales,
3.1.3. Francisco de Quevedo, contemporáneo de Góngora, en este caso hace un tratamiento análogo.
zeuxis
De esta cura me pides ocho r(ea)les?
que de diez r(ea)les arriba
azeuxis
Al Trono , en corre][ones las vanderas.
Si pe][onza al revés , trae sobrescrito:
Si vieras que con yeso blanque][aban
Y hasta las Trongas de Madrid pe][ores
£1 Barbero tocaba el punte][ado
3.1.4. Rubén Darío
zeuxis
ojos llam(ea)ntes de vivos destellos, (endecasílabo 1.4.7.10)
llam(ea)ntes alegrías, penas arcanas, (7+5)
en que entr(ea)bren sus ojos de fuego las auroras; (7+7)
azeuxis
Bosque ide][al que lo re][al complica,
y el secreto ide][al duerme en la sombra.
por el le][ón simbólico y la Cruz, gracias, Sire. (7+7)
u penacho soberbio tiene nuestra aure][ola. (7+7)
Hay mil cachorros sueltos del Le][ón Español. (7+7)
A los le][ones fue la victoria, (5+5)
hoguera que hace llame][ar las rosas
4. Casos «áe», «áo». En estos casos son muy frecuentes las zeuxis, sin apreciarse factores locales ni históricos en su práctica.
4.1. Ejemplos
4.1.1. Borges practica sistemáticamente la zeuxis en este caso. Al estar el acento en la primer vocal del encuentro, el énfasis rítmico no rompe la zeuxis.
zeuxis
C(ae) o cayó. La lluvia es una cosa
Tarde me tr(ae) la voz, la voz des(ea)da,
Tu pálida cabeza c(ae) la espada
Ignora. C(ae) de boca. Es verdadera
azeuxis:
no encontramos
4.1.2. Góngora practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos.
zeuxis
o se la tr(ae)n, o la llevan. (8)
tr(ae) cuanto de Indias (6)
que tr(ae) su aljaba, saetas, (8)
queso se le c(ae) del pico. (8)
azeuxis
no encontramos
4.1.3. Quevedo practica también la zeuxis en estos casos.
zeuxis
Si peonza al revés , tr(ae) sobrescrito:
pues que su llave la tr(ae).
c(ae) después su imperio suma
azeuxis
no encontramos
4.1.4. Darío
zeuxis
y en tanto c(ae) la nieve del cielo de París (7+7)
azeuxis
que tra][(e e)n vez de olivo una rosa de fuego. (7+7)
que tra][e los recuerdos que Durandal abona (7+7)
que ca][e; su galope al aire que reposa (7+7)
5. Diptongos crecientes.
5.1. Ejemplos
5.1.1. Jorge Luis Borges no practica la azeuxis, bastante común en otros autores, en estos casos:
zeuxis
Alas que son la brusca noche, cr(ue)les
Y en la plata de un marco y en el s(ua)ve
Madre antigua y atroz de la incest(uo)sa guerra, (7+7)
azeuxis:
no encontramos
5.1.2. Góngora practica mucho la azeuxis en estos casos. Algunas sistemáticas, como en «suave» y «cruel», «fiel», otras dependiendo de la ubicación en el verso: terminaciones «iosa», «uosa», «iente».
zeuxis
abrevia, y el Or(ie)nte se le humilla.
Ambic(io)sa la fiera colmilluda,
p(ie)l este día, forma no alterada.
a lo que luce, y ambic(io)sa entrega
Yace glor(io)sa en la que dulcemente
azeuxis
su][ave Filomena ya suspira,
ori][ental safir, cual rubí ardiente,
Adiós, Ninfa cru][el; qued(ao)s con ella
mientras en calma humilde, en paz su][ave
al docto pecho, a la su][ave boca,
erigió el mayor rey de los fi][eles.
oh vos, a cuyo glori][oso manto
en polvo, en jugo virtü][osamente
5.1.3.Quevedo difiere aquí de Góngora, hace zeuxis en «fiel». Por lo demás, coinciden bastante.
zeuxis
Sacó del remo mas de dos mil F(ie)les,
Su llama f(ie)l con la ceniza fria
azeuxis
Pues empeñada en oro y vidri][eras.
Del boticario y médicos cru][eles:
Y que es la sucesión dulce y su][ave;
Por el ayre su][ave (7)
Y los Cosarios suyos mas cru][eles.
mejor que á page ó cri][ada
5.1.4 Darío
zeuxis
al trotar forman música armon(io)sa,
fija está en el Or(ie)nte de su fatal destino; (7+7)
que s(ua)ve resbala (6)
el s(ua)ve crepúsculo que pasa tan breve (6+6)
de historias que dejan en cr(ue)les instantes (6+6)
azeuxis
y es cru][el y eterna su risa de oro (6+6)
6. Casos ui, iu
6.1. Ejemplos
6.1.1. Borges practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos
zeuxis
La vaga estatua y la dudosa r(ui)na
el r(ui)n será generoso (8)
veo mi r(ui)na: la columna trunca
del tr(iu)nfo de la muerte los glaciales
azeuxis
no encontramos
6.1.2. Góngora practica la azeuxis en varios de estos encuentros, en algunos casos por razones rítmicas.
zeuxis
v(iu)da del conde Rodulfo (8)
más que v(iu)da en el sermón (8)
cuando cantaban sus tr(iu)nfos
azeuxis:
pues entre las ru][inas de su vuelo
que le][ hurte su nombre tu ru][ina.
contra los que sus ju][icios (8)
gemidora a lo vi][udo; (8)
6.1.3. También Quevedo practica la azeuxis en varios de estos casos, sobre todo a fin de verso.
zeuxis
Al r(ui)do de esta fuente (7)
Templa el arroyo el r(ui)do en harmonía
Todo soy r(ui)nas , todo soy destrozos.
ya en todo mi j(ui)cio pienso (8)
azeuxis
Y por boca una sala de vi][uda,
Como el otro Cabrón recien vi][udo.
6.1.4. Darío
zeuxis
y el rojo cometa que anuncia la r(ui)na (6+6)
retumbas en el r(ui)do de las metrallas, (7+5)
azeuxis
¡Oh rü][ido divino! (7)
¡Oh rü][ido sonoro! (7)
y el ru][ido con que pasa por la bóveda del cielo (8+8)
como el ru][ido de un caracol. (5+5)
Más allá del caso de encuentro de dos vocales inacentuadas en el seno de una palabra, en que proponemos adoptar como regla la sinéresis, abundan los ejemplos en que los poetas practican las sinéresis y las diéresis, es decir donde la métrica une lo que la ortografía separa o separa lo que la ortografía une. No hay, sin embargo, más casos donde yo vea la regularidad estadística suficiente como para establecer nuevas reglas. De cualquier manera a la hora de medir versos es conveniente conocer estos casos, y por ello haremos una somera descripción de los más frecuentes. Mi propósito es solo ofrecer a los usuarios interesados un panorama de los fenómenos de este tipo en la poesía magistral.
Esta diversidad que comentamos en el tratamiento que los poetas dan a los encuentros de vocales se da entre distintos poetas, es decir que en general el tratamiento de un mismo poeta es bastante consistente, aunque pueda diferir del de otros. Las causas de esta diversidad son muchas veces atribuibles a la influencia de otros idiomas en la pronunciación del nuestro, y por lo tanto tienen carácter histórico y local. Por ejemplo mencionamos que muchos poetas del siglo XVI y XVII, cuando nuestro idioma ya estaba bastante establecido, dominaban el latín; este dominio del latín les hacía tener conciencia de la etimología de las palabras y, a veces, respetaban esta etimología en su pronunciación (esto explica algunas diéresis típicas, como en la palabra «fiel»). Otro caso es el de la influencia de las lenguas americanas originarias, que suelen tener menos vocales que la nuestra, en los escritores latinoamericanos; esta influencia explica quizás la tendencia a cerrar la vocal «e», pronunciándola casi como «i», provocando la sinéresis en palabras como «tambaleante», «leones», etcétera. También hay seguramente influencia del gallego, el catalán, el portugués... Otros casos hay en que las diéresis están causadas quizás por las consonantes vecinas al diptongo, que hacen difícil su pronunciación en una sola sílaba: este parece ser el caso en palabras como «cruel», «suave», «ruido», etcétera.
1. Casos y Ejemplos.
Los casos que nos quedan por analizar son los encuentros, dentro de una palabra, de una vocal inacentuada con una acentuada.
A los fines de la clasificación, según la propuesta de Esteban Torre (ver http://www.mundopoesia.com/foros/temas/zeuxis-y-azeuxis-1.545217/), usaré las palabras «zeuxis» cuando las vocales se unen y «azeuxis» cuando no se unen.
Cuando los ejemplos de verso no son endecasílabos, aclaro a su derecha la métrica.
1.1. Cuando la vocal acentuada es más cerrada que la inacentuada, en general no hay zeuxis, es decir que se respeta la norma ortográfica (río, tea, loa, caída, proa, Mahoma). Un caso raro es el adverbio «aún», que muchos poetas tratan como de una sola sílaba.
1.2. Cuando hay diptongo decreciente, en general no hay azeuxis (amáis, tenéis, caigas).
1.3. Casos «eá», «eó» «oá». En estos casos son frecuentes las zeuxis entre los escritores americanos. Estas zeuxis son a veces frágiles, es decir que se rompen por razones rítmicas. También hay casos entre autores españoles clásicos.
1.3.1. Ejemplos
1.3.1.1. Jorge Luis Borges practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos, aunque rompiendo algunas de ellas bajo el peso del énfasis rítmico. Obsérvese que hay varios casos en que la misma palabra es tratada de distinta manera según su lugar en el verso.
zeuxis:
Oblicuo alfil y p(eo)nes agresores.
Cuyo anfit(ea)tro es hoy toda la tierra.
Reina, torre directa y p(eó)n ladino
Que arma en el alba un sigiloso t(ea)tro.
R(ea)les, imaginarias y dudosas,
De Judá L(eó)n, que era rabino en Praga.
De caballos y l(eo)nes, y oigo el eco
azeuxis:
Y la noche cargada de le][ones.
Y la cabeza de le][ón que muerde
En que Dios no ha cre][ado los colores.
Judá Le][ón se dio a permutaciones
Cielo para unos pocos,fue cre][ado
Les diste en el.camino tu fuego y tus le][ones. (7+7)
Nos prodiga su música, su fuego y sus le][ones. (7+7)
3.1.2. Luis de Góngora practica sistemáticamente la azeuxis en estos casos, con algunas excepciones:
zeuxis
mal ellos y p(eo)r ellas derramadas.
por el suelo andaluz tu r(ea)l camino
azeuxis:
Onde][ábale el viento que corría
en su te][atro, sobre el viento armado,
do el pájaro re][al su vista afina,
que al tiempo mil libre][as le habéis roto
he visto blanque][ando las arenas
teñidas en la sangre de le][ales
las nobles moras son quinas re][ales,
3.1.3. Francisco de Quevedo, contemporáneo de Góngora, en este caso hace un tratamiento análogo.
zeuxis
De esta cura me pides ocho r(ea)les?
que de diez r(ea)les arriba
azeuxis
Al Trono , en corre][ones las vanderas.
Si pe][onza al revés , trae sobrescrito:
Si vieras que con yeso blanque][aban
Y hasta las Trongas de Madrid pe][ores
£1 Barbero tocaba el punte][ado
3.1.4. Rubén Darío
zeuxis
ojos llam(ea)ntes de vivos destellos, (endecasílabo 1.4.7.10)
llam(ea)ntes alegrías, penas arcanas, (7+5)
en que entr(ea)bren sus ojos de fuego las auroras; (7+7)
azeuxis
Bosque ide][al que lo re][al complica,
y el secreto ide][al duerme en la sombra.
por el le][ón simbólico y la Cruz, gracias, Sire. (7+7)
u penacho soberbio tiene nuestra aure][ola. (7+7)
Hay mil cachorros sueltos del Le][ón Español. (7+7)
A los le][ones fue la victoria, (5+5)
hoguera que hace llame][ar las rosas
4. Casos «áe», «áo». En estos casos son muy frecuentes las zeuxis, sin apreciarse factores locales ni históricos en su práctica.
4.1. Ejemplos
4.1.1. Borges practica sistemáticamente la zeuxis en este caso. Al estar el acento en la primer vocal del encuentro, el énfasis rítmico no rompe la zeuxis.
zeuxis
C(ae) o cayó. La lluvia es una cosa
Tarde me tr(ae) la voz, la voz des(ea)da,
Tu pálida cabeza c(ae) la espada
Ignora. C(ae) de boca. Es verdadera
azeuxis:
no encontramos
4.1.2. Góngora practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos.
zeuxis
o se la tr(ae)n, o la llevan. (8)
tr(ae) cuanto de Indias (6)
que tr(ae) su aljaba, saetas, (8)
queso se le c(ae) del pico. (8)
azeuxis
no encontramos
4.1.3. Quevedo practica también la zeuxis en estos casos.
zeuxis
Si peonza al revés , tr(ae) sobrescrito:
pues que su llave la tr(ae).
c(ae) después su imperio suma
azeuxis
no encontramos
4.1.4. Darío
zeuxis
y en tanto c(ae) la nieve del cielo de París (7+7)
azeuxis
que tra][(e e)n vez de olivo una rosa de fuego. (7+7)
que tra][e los recuerdos que Durandal abona (7+7)
que ca][e; su galope al aire que reposa (7+7)
5. Diptongos crecientes.
5.1. Ejemplos
5.1.1. Jorge Luis Borges no practica la azeuxis, bastante común en otros autores, en estos casos:
zeuxis
Alas que son la brusca noche, cr(ue)les
Y en la plata de un marco y en el s(ua)ve
Madre antigua y atroz de la incest(uo)sa guerra, (7+7)
azeuxis:
no encontramos
5.1.2. Góngora practica mucho la azeuxis en estos casos. Algunas sistemáticas, como en «suave» y «cruel», «fiel», otras dependiendo de la ubicación en el verso: terminaciones «iosa», «uosa», «iente».
zeuxis
abrevia, y el Or(ie)nte se le humilla.
Ambic(io)sa la fiera colmilluda,
p(ie)l este día, forma no alterada.
a lo que luce, y ambic(io)sa entrega
Yace glor(io)sa en la que dulcemente
azeuxis
su][ave Filomena ya suspira,
ori][ental safir, cual rubí ardiente,
Adiós, Ninfa cru][el; qued(ao)s con ella
mientras en calma humilde, en paz su][ave
al docto pecho, a la su][ave boca,
erigió el mayor rey de los fi][eles.
oh vos, a cuyo glori][oso manto
en polvo, en jugo virtü][osamente
5.1.3.Quevedo difiere aquí de Góngora, hace zeuxis en «fiel». Por lo demás, coinciden bastante.
zeuxis
Sacó del remo mas de dos mil F(ie)les,
Su llama f(ie)l con la ceniza fria
azeuxis
Pues empeñada en oro y vidri][eras.
Del boticario y médicos cru][eles:
Y que es la sucesión dulce y su][ave;
Por el ayre su][ave (7)
Y los Cosarios suyos mas cru][eles.
mejor que á page ó cri][ada
5.1.4 Darío
zeuxis
al trotar forman música armon(io)sa,
fija está en el Or(ie)nte de su fatal destino; (7+7)
que s(ua)ve resbala (6)
el s(ua)ve crepúsculo que pasa tan breve (6+6)
de historias que dejan en cr(ue)les instantes (6+6)
azeuxis
y es cru][el y eterna su risa de oro (6+6)
6. Casos ui, iu
6.1. Ejemplos
6.1.1. Borges practica sistemáticamente la zeuxis en estos casos
zeuxis
La vaga estatua y la dudosa r(ui)na
el r(ui)n será generoso (8)
veo mi r(ui)na: la columna trunca
del tr(iu)nfo de la muerte los glaciales
azeuxis
no encontramos
6.1.2. Góngora practica la azeuxis en varios de estos encuentros, en algunos casos por razones rítmicas.
zeuxis
v(iu)da del conde Rodulfo (8)
más que v(iu)da en el sermón (8)
cuando cantaban sus tr(iu)nfos
azeuxis:
pues entre las ru][inas de su vuelo
que le][ hurte su nombre tu ru][ina.
contra los que sus ju][icios (8)
gemidora a lo vi][udo; (8)
6.1.3. También Quevedo practica la azeuxis en varios de estos casos, sobre todo a fin de verso.
zeuxis
Al r(ui)do de esta fuente (7)
Templa el arroyo el r(ui)do en harmonía
Todo soy r(ui)nas , todo soy destrozos.
ya en todo mi j(ui)cio pienso (8)
azeuxis
Y por boca una sala de vi][uda,
Como el otro Cabrón recien vi][udo.
6.1.4. Darío
zeuxis
y el rojo cometa que anuncia la r(ui)na (6+6)
retumbas en el r(ui)do de las metrallas, (7+5)
azeuxis
¡Oh rü][ido divino! (7)
¡Oh rü][ido sonoro! (7)
y el ru][ido con que pasa por la bóveda del cielo (8+8)
como el ru][ido de un caracol. (5+5)
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