guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Estoy ausente de padre,
Aniquilado por el paganismo,
Un sincretismo sin otra parte,
Soy huérfano de pragmatismos
Se desenvuelven los cortes,
Una cruz en el pecho,
Una luna por la mitad
Que es tuya y de nadie más
Así que los oleos no se pintaron,
No se creó nuestra obra maestra,
La efímera y exigua,
No culmínanos el orgasmo de desolación,
Solo nos volvimos curas que protestan
Con los oleos en las manos,
Con la santificación en el falo
Perdón por la crueldad,
Me entienden,
Ella dice que lo hace en su celda,
Me entiende el preso y el amante,
Su amante, yo amante,
Cuatro en la cama sin hablares,
Solos, cada uno con su pajes,
Con su yugo, con su anhelos,
Con la nada y el simplificado arte
Me rondan por la cabeza,
La pluma, el pincel, la mirada,
La navaja,
Una dama por minuto de paz,
Placeres que solo se ganan
En este casino sin dueños ni gangas
Me confunden, lo hacen,
Me deslumbro y me queman
Las alas de mariposa en las empresas,
En las oficinas donde las letras
Son contratistas y no poetas,
Donde son devotos de los persas
Pero no reclamo, ni emito la queja,
Solo hablo,
Me duele callar y más
Si el diablo me ofrece un café
Con un río de ron,
Un poco de alcohol,
Un poco de animal,
Un todo de razón,
Una nada de necesidad
Ni pensar que dios anda en terno
Y túnica de oro
Mientras el demonio desnudo
Corre por los pasillos de la oficina
Rogando por ver la salida
De esta realidad
Más calurosa y tortuosa
Que su hogar
Aniquilado por el paganismo,
Un sincretismo sin otra parte,
Soy huérfano de pragmatismos
Se desenvuelven los cortes,
Una cruz en el pecho,
Una luna por la mitad
Que es tuya y de nadie más
Así que los oleos no se pintaron,
No se creó nuestra obra maestra,
La efímera y exigua,
No culmínanos el orgasmo de desolación,
Solo nos volvimos curas que protestan
Con los oleos en las manos,
Con la santificación en el falo
Perdón por la crueldad,
Me entienden,
Ella dice que lo hace en su celda,
Me entiende el preso y el amante,
Su amante, yo amante,
Cuatro en la cama sin hablares,
Solos, cada uno con su pajes,
Con su yugo, con su anhelos,
Con la nada y el simplificado arte
Me rondan por la cabeza,
La pluma, el pincel, la mirada,
La navaja,
Una dama por minuto de paz,
Placeres que solo se ganan
En este casino sin dueños ni gangas
Me confunden, lo hacen,
Me deslumbro y me queman
Las alas de mariposa en las empresas,
En las oficinas donde las letras
Son contratistas y no poetas,
Donde son devotos de los persas
Pero no reclamo, ni emito la queja,
Solo hablo,
Me duele callar y más
Si el diablo me ofrece un café
Con un río de ron,
Un poco de alcohol,
Un poco de animal,
Un todo de razón,
Una nada de necesidad
Ni pensar que dios anda en terno
Y túnica de oro
Mientras el demonio desnudo
Corre por los pasillos de la oficina
Rogando por ver la salida
De esta realidad
Más calurosa y tortuosa
Que su hogar